En pleno confinamiento, eran muchos los cofrades que apostaban por magnas y extraordinarias en el otoño, incluso algunos, apuntaban a una celebración de una “Semana Santa” fuera de fecha, celebrándose esta en los días 14 y 15 de Septiembre, sacando de contexto las declaraciones del gran cardenal Robert Sarah.
¿Que no tendremos una magna en torno a la exaltación de la Cruz? ¡Tibios, cobardes, timoratos!
El caso es que los que opinaban que habían que salir a toda costa para poner la fe en la calle, acusando de desleales a quienes marcaban la prudencia de la realidad y llevan el trabajo diario de las corporaciones, vuelven de nuevo a la primera línea de debate, marcando que el próximo año, deberá de existir culto externo a cualquier precio.
Los que pintaban tan bonito un otoño para celebrar magnas y extraordinarias, porque ya sabían cómo andaría la pandemia para estos meses, son los mismos que hasta ahora, sin ningún éxito, están presionando a los consejos y agrupaciones de Cofradías y Hermandades, para que se busque una solución de cara a la próxima Semana Santa.
Me sorprende como algunos no se han enterado prácticamente de nada, cuando en muchas juntas de gobierno están otras preocupaciones más ajustadas a la realidad y que no pasan por encargar unas parihuelas para sacar a sus titulares a la calle.
Por supuesto que todos queremos que nuestras corporaciones realicen estaciones de penitencia, pero evidentemente no de cualquier forma y sobre todo, con los pies en la tierra pues hasta ahora, las Cofradías y Hermandades están dando ejemplo con su buen hacer en esta pandemia y esperemos seguir así.
Por lo tanto, a todos aquellos que aventuraban magnas para otoño y ahora quieren su particular Semana Santa yo les recomiendo que cuando en las próximas semanas le escriban la carta a los Reyes Magos le pidan un reclinatorio para el Jueves Santo visitar los sagrarios, un rosario para poder desgranarlo de templo en templo y un breviario para seguir la rica liturgia de los días de la pasión para llegar a la pascua. Lo de los cilicios… lo dejo ya para valientes… el caso será, que el Domingo de Ramos a nadie se le caigan las manos.





