Dimite el hermano mayor de La O

La junta de gobierno de la Pro-Hermandad de la O, ha puesto en conocimiento de la ciudad de Córdoba que en la reunión extraordinaria celebrada el día 15 de junio de 2022, su Hermano Mayor, Rafael González Quesada, presentó su renuncia irrevocable al cargo que venía desempeñando desde el año 2016. Dicha renuncia se sustenta en motivos personales.

Habiendo sido aceptada la renuncia presentada, la corporación de Fátima se ve obligada a iniciar el proceso de elecciones en la cual se elegirá al próximo Hermano Mayor y éste, a su vez, su Junta de Gobierno. «Todos los miembros de esta Junta de Gobierno estamos muy agradecidos por haber formado parte de ella y por trabajar incansablemente por el futuro de esta corporación siempre a la dirección de D. Rafael González Quesada», explica el comunicado emitido al efecto que añade que «elevamos nuestras plegarias para que Nuestro Padre Jesús De la Victoria y María Santísima de la O le colmen de bendiciones y le acompañen en su andadura».

En su carta de renuncia el hasta ahora hermano mayor recuerda que la Hermandad «cuenta ya con 29 años de historia, el pasado año celebramos el XXV aniversario de la Bendición de Nuestra Amantísima Titular María Stma. de la O y los últimos siete años en concreto han sido años de un crecimiento más que significativo y de una actividad frenética: primera salida de la Virgen, primera salida en Sábado de Pasión, encargo y bendición de Ntro Padre Jesús de la Victoria en sus tres Caídas, aprobación ad experimentum de nuestros estatutos y un largo etc».

«Es por ello -prosigue la misiva- que el cargo de Hermano Mayor precisa de una gran dedicación y en las circunstancias actuales y por motivos estrictamente personales me veo en la obligación de presentar mi renuncia al mismo». El dimisionario subraya su «agradecimiento a todos los hermanos, por el esfuerzo y el sacrificio que ha supuesto en muchas ocasiones realizar cualquier labor y por el cariño y apoyo recibido, en especial a mi familia, la de sangre y la que se elige, por llevar conmigo a buen puerto todo en estos siete años, a los miembros de la junta de gobierno y a los Consiliarios que me han ayudado en estos años».

Así mismo, da «las gracias a Nuestro Padre Jesús de la Victoria y a María Santisima de la O por sostenernos y a ellos les pido por todos nuestros hermanos y por esta nueva etapa que comienza«. «No puedo despedirme sin mencionar lo afortunado que me siento por haber tenido ese encuentro con mi Virgen preciosa de la O siendo un niño, ha marcado mi vida», asegura.

Y añade que deja «este cargo que he tenido el honor de ostentar orgulloso y feliz, le he dedicado mi vida a la hermandad desde que era un niño y en la medida de mis posibilidades y de la decisión de los hermanos que la rijan, seguiré haciéndolo hasta el final». «La tristeza por el fin de esta etapa queda solapada por la alegría y la esperanza del comienzo de una nueva, de la mano del Señor de la Victoria y la Virgen de la O», concluye.