Este mismo lunes concluyeron los trabajos realizados a la estatua del escritor, ubicada en la calle Entrecárceles, y a final de semana terminarán las labores de limpieza mecánica y química en la de Juan Pablo II, que se encuentra en la Plaza Virgen de los Reyes, frente al Palacio Arzobispal.
Juan de la Rosa: “El objetivo de estos trabajos, con cargo al contrato de conservación de los monumentos de carácter mueble de la vía pública, es mantener la buena imagen del monumento y preservarlo de efectos nocivos que puedan acarrear futuros daños mayores. De esta forma se previenen daños y deterioros que pueden obligar más tarde a complejas intervenciones de restauración”
El Ayuntamiento de Sevilla, a través de la Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente, está llevando a cabo labores de limpieza y mantenimiento en los monumentos a San Juan Pablo II y Miguel de Cervantes. Concretamente, este mismo lunes se retiró el andamiaje de la estatua del escritor, ubicada en la céntrica calle Entrecárceles. Ahora, los trabajos se centran en la estatua a San Juan Pablo II, ubicada en la Plaza Virgen de los Reyes, frente al Palacio Arzobispal, donde los técnicos están limpiando de forma mecánica y química tanto la imagen en bronce como el pedestal de piedra, para lo que se ha instalado el correspondiente andamiaje.
Como ha explicado el delegado de Urbanismo, Juan de la Rosa, “el objetivo de estos trabajos, con cargo al contrato de conservación de los monumentos de carácter mueble de la vía pública, es mantener la buena imagen del monumento y preservarlo de efectos nocivos que puedan acarrear futuros daños mayores”. De esta forma, ha añadido De la Rosa “estas actuaciones de conservación previenen daños y deterioros que pueden obligar más tarde a complejas intervenciones de restauración”.
Estos trabajos se acometen con cargo al contrato de conservación de los monumentos de carácter mueble de la vía pública, tales como esculturas, fuentes ornamentales, placas conmemorativas, retablos y mobiliario histórico, con que cuenta la Gerencia de Urbanismo para preservar el buen estado de estos bienes monumentales. Esta planificación permite la realización rápida y efectiva de los trabajos necesarios para preservar el buen estado general de estos elementos, así como de sus valores estéticos e históricos.





