Ya está Jesús Caído en su hogar de San Cayetano después de una larga pero necesaria ausencia de varios meses, una semana antes del Quinario que la hermandad del Jueves consagra a su sagrado titular, en virtud del Cabildo celebrado por la corporación el pasado 22 de septiembre, que concedió el respaldo a la decisión adoptada por el equipo de gobierno de someter a una necesaria restauración a los dos titulares de la hermandad. Un cabildo que tuvo lugar en la sede de la hermandad en la que el máximo órgano de decisión de la Corporación aprobó la intervención por unanimidad. Jesús Caído ha entrado en su hogar sobre una parihuela, a hombros de seis costaleros, tres del Señor y tres del paso de palio de su Madre, que han sido seleccionados por sus respectivos capataces en una sencilla pero emotiva ceremonia cargada de simbolismo. Seis elegidos que la historia de la hermandad recordará para siempre y que podrán atesorar, también para siempre, un recuerdo inenarrable e inigualable.
La imagen de Jesús Caído data del s. XVII, cuando fue donada al Convento de San Cayetano por el maestrescuela de la Catedral, D. Francisco Antonio Bañuelos y Murillo, aproximadamente en 1660. En un primer instante se le conoce como Jesús Nazareno, aunque, al poco, paso a denominarse con su advocación actual. Representa una de las tres caídas de Jesús en su tránsito por la Vía Dolorosa, tal como relatan las estaciones del Vía Crucis. Jesús se muestra con una mano apoyada en una piedra, mientras con la otra sujeta la cruz. Vuelve la cabeza hacia la derecha y postra en tierra sus dos rodillas. Los expertos atribuyen la talla al círculo granadino de Pedro de Mena; son muchos quienes piensan que existe una similitud evidente con la imagen cordobesa de Nuestro Padre de la Oración en el Huerto, por lo que cabría datarlas y situarlas en entornos próximos. La imagen ya había sido restaurada en dos ocasiones anteriores conocidas: una en 1898 por Rafael Jiménez y otra en 1979 por el tallista cordobés Miguel Arjona.
Recordemos que el pasado 6 de junio, Nuestro Padre Jesús Caído y Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad fueron retirados del culto en su capilla para ser sometidos a un estudio sobre su estado, “dado que el paso del tiempo afecta a la encarnadura con la aparición de pequeñas grietas o suciedad”, tal y como especificó la corporación del Jueves Santo a través de su página web. Un estudio dirigido por el restaurador Enrique Ortega, gerente de Regespa que también analizó “el interior de las efigies, buscando cualquier anormalidad que pueda subsanarse a la mayor brevedad, empleando para ello modernos métodos de radiodiagnóstico y de restauración”. Tal y como comunicó la hermandad, “los titulares serán trasladados al taller y, una vez analizados, se emitirá un informe en el que se señalarán las intervenciones, si fueran necesarias, y que sería estudiado por la hermandad para actuar al respecto”. La junta de gobierno de la cofradía de San Cayetano recibió de boca del propio Enrique Ortega, los resultados del informe en una charla en la que especificó “los trabajos que son necesarios realizar y entregó un amplio dossier que contiene los resultados de las distintas pruebas radiológicas, fotográficas, microscópicas y químicas que se han realizado”.
Jesús Caído ha sido sometido a una restauración de su policromía retirando capas de suciedad y de policromías del siglo XX para descubrir las más antiguas y de mejor calidad, que se encuentran en buen estado; de hecho el rostro de la imagen conserva la policromía original. Además, se has restaurado ensambles interiores y piezas afectadas por el movimiento mediante la sustitución o uso de resinas. La restauración no ha modificado (que en eso consiste una restauración) los rasgos de la imagen que ha quedado en un perfecto estado de conservación.
Respecto a la efigie de Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad, los trabajos que se iniciarán tras la próxima Semana Santa, se centrarán en aspectos internos, como la reparación de ensambles, sobre todo en la mascarilla y de otras grietas en zonas no visibles. Se llevará a cabo una consolidación de la estructura y limpieza de la policromía, aunque, en este caso, los restauradores no consideran viable descubrir policromías anteriores por el riesgo de que no estuvieran completas. Esta intervención tampoco modificará el aspecto de la imagen y tendría un plazo de ejecución cercano a los tres meses”.
Apenas unos días después de que Jesús Caído haya regresado a casa, El responsable de su restauración, Enrique Ortega, ofrecerá una conferencia en la iglesia de San Cayetano. Será el jueves, 23 de marzo, tras el quinario en honor del Señor. En esta conferencia, el gerente de Regespa explicará el proceso de restauración de la imagen, las intervenciones realizadas y los resultados obtenidos.
























