El Año Jubilar nos está dejado un rosario de procesiones magnas a lo ancho y largo de la comunidad autónoma. Pero no solo aquí, también en el resto de España. Por celebrar, las de Cuenca o Murcia, y la más cercana, la de Córdoba, en esta ocasión debido al sexto centenario del primer Vía Crucis en occidente, con más de treinta pasos que estarán presentes en la capital.
La de Huelva fue protagonizada por imágenes marianas coronadas y Vírgenes cuyas hermandades ostentan el título de sacramental. Nos faltó ver grandes joyas de la provincia, como la Virgen del Rocío o las Mercedes, patrona de Bollullos Par del Condado, aunque ya contábamos con el no por adelantado. Otras estuvieron a punto de no participar, como la patrona de Rociana, cuya votación realizada meses atrás arrojó una mayoría del sí con tan solo dos votos de diferencia.

El pasado fin de semana fue el turno de Jaén. Entre tanta procesión magna era complicado conformar una más que contara con aires renovadas. El cabildo estuvo acertado al componer una procesión cuyas imágenes respondieran a cada uno de los misterios del rosario. Veinte misterios a través de veinte representaciones, divididas en cuatro grupos de cinco: gozosos, dolorosos, luminosos y gloriosos.
Ante el marco incomparable de la catedral jienenses —incomprensible que todavía no esté declarada Patrimonio de la Humanidad—, fueron llegando poco a poco las imágenes designadas. Las procesiones magnas cuentan con la ventaja de que nos muestran una riqueza que de otro modo sería difícilmente apreciable. Por ejemplo, en Huelva asistimos a la presencia de imágenes de distintos lugares de la provincia, como en la de Jaén, pudiendo contemplar cómo se vive la religiosidad popular en otras regiones que por distintas cuestiones —laborales, familiares— hace imposible que podamos conocerlas.

La magna de Jaén arrancó con la patrona de Alcalá la Real, la Santísima Virgen de las Mercedes, representando el misterio de la Encarnación del Hijo de Dios. Detrás, la Virgen de Zocueca, patrona de Bailén, dejando bellas estampas gracias al despliegue que realizó Canal Sur, que fue alternando Andalucía TV con la primera cadena autonómica hasta que terminó tan magno acontecimiento. A la retransmisión hay que agradecer los comentarios de quienes estuvieron cubriendo el evento, no solo por acertados sino por ofrecer la información justa y necesaria, al contrario que otras retransmisiones, donde apenas se podía disfrutar del sonido ambiente que es, en definitiva, el que nos situaba allí.
En cuanto a la inclusión de las imágenes, no cabe duda de que fue un acierto la presencia de San José, tan olvidado en otras magnas y tan importante para la historia de la Iglesia y la vida misma de Jesús. El bendito patriarca, patrón de Jódar, acudió sobre el paso del Nazareno, de la misma localidad. Se da la circunstancia de que tan solo sale en determinadas fechas, como la de este año, pudiendo ser contemplado por los galdurienses el pasado 19 de marzo. Su presencia vino a reafirmar la importancia del cristiano como ser obediente y humilde, algo muy necesario en nuestros días.
Portentosa la Santa Cena de Linares, el último de los misterios luminosos, antes de dar parte a los dolorosos, donde El Abuelo, cuya sede canónica ya tenía esperando a sus devotos horas antes de su salida, volvió a bendecir a su pueblo. Este tramo fue conformado por la Oración del Huerto, de Andújar; La Columna, de Úbeda; El Cristo de la Humildad y Paciencia, de Alcaudete; La Crucifixión, de Cazorla, este último en representación pictórica, con el característico sonido de las campanillas.
La magna de Jaén dejó varios momentos que forman ya parte de quienes estuvieron presentes. La venida del Espíritu Santo se cristalizó con la presencia de San Bonoso y San Maximiano, patrones de Arjona y unos de los primeros mártires de Jaén, con un cortejo que despertaba la curiosidad de los presentes. Cerraron el santo rosario dos grandes imágenes como la Virgen del Alcázar, patrona de Baeza, y la Virgen de la Capilla, patrona de Jaén. Ahora, las miradas se posan sobre Córdoba en otra gran cita para conocer la religiosidad popular de la capital y la provincia.






