El cirineo | Se pinchó el globo inflado por parte de la prensa cofrade

La confirmación de que El Cachorro y la Esperanza de Málaga no estarán presentes en la misa de inicio del pontificado del Papa León XIV ha supuesto un duro revés a las expectativas construidas por parte de cierta parte de la prensa cofrade sevillana, que durante los últimos tiempos ha alentado con insistencia la idea de una presencia central de ambas imágenes devocionales en el altar papal de San Pedro.

Lejos de informar con cautela, determinados medios cofrades —especializados, al parecer, en alimentar el entusiasmo sin base confirmada— han dedicado artículos y horas de emisión a presentar como prácticamente segura una escena que, finalmente, no tendrá lugar. Medios que han proyectado a la opinión pública una ilusión infundada, y se encuentran ya en Roma cubriendo los actos del Jubileo, algunos de ellos costeados con recursos públicos procedentes de los impuestos de todos los andaluces.

El contraste entre lo anunciado y lo finalmente acontecido pone de relieve un exceso de confianza mediática que ha terminado por generar una decepción colectiva entre parte de los fieles y miembros de estas hermandades, que esperaban una estampa histórica en la Plaza de San Pedro. Lejos de actuar con rigor periodístico, estos medios han jugado un papel central en la construcción de un relato triunfalista que ahora se desmorona ante la evidencia de los hechos.

Este episodio no solo obliga a una reflexión seria sobre la responsabilidad informativa en el ámbito cofrade, sino que deja al descubierto la fragilidad de una narrativa que ha preferido la ficción piadosa al dato contrastado. La Hermandad del Cachorro, en cambio, ha mantenido un tono prudente y respetuoso en todo momento, centrando ahora su horizonte en la procesión extraordinaria del sábado, fuera de las fronteras del Vaticano, donde sí podrá mostrar con dignidad y universalidad la devoción que Sevilla profesa a su Cristo de la Expiración.