El cirio | A esos cofrades difuntos…

Cómo bien sabéis, ayer celebramos la festividad de los fieles difuntos y todo el mes de noviembre está dedicado a ellos. Por ello quería hacer un homenaje a ellos, a esos Cofrades difuntos que nos dejaron este legado. Y poniendome a escribir recordaba el artículo que escribía el pasado año y para volver a escribir lo mismo, os dejo este homenaje que realicé el pasado año a ellos. Porque sigo pensando igual.

Es muy normal ver a nuestras Vírgenes vestidas de luto, ya sea de color negro o de color morado. Pues hoy quiero acordarme de todos esos hermanos difuntos que tenemos en nuestras Cofradías. Yo no suelo poner nombres propios de personas en El cirio. No me gusta señalar a nadie ni está columna de opinión cofrade nació como un escondite donde disparar ni enzalsar a nadie.

Es verdad que ahora en nuestras Cofradías está de moda poner un tuit y quedarse tan pancho. Hubo un tiempo en el que los únicos ciento cuarenta caracteres se sustentaban sobre la barra de una caseta de feria; o ayudando en lo que fuese necesario. Pero hoy me encuentro con ganas de recordar y nombrar a esos que ya no están con nosotros, aquellos que dieron su vida por las cofradías. Esos cofrades que nos ven ahora desde arriba y que estoy seguro que alguna veces cuando nos vean actuar se llevarán las manos a la cabeza.

Gente como Rafael Serrano Elías, José María Guti, los hermanos Castelló. Y también me acuerdo de el Cani, que lo mismo te tocaba los platillos, que te montaba una tómbola o se vestía de payaso. De Rafael Muñoz viéndolo mandar el palio de la Paz, cómo si lo estuviera viendo ahora mismo. Cofrades que, gracias a ellos, su hermandades sobrevivieron a los años difíciles. Maestros de soportar la carga del cargo como Andrés Valverde en el Nazareno o Juan Rodríguez en la Paz.

Gente que se dejó la piel como Manolo Muñoz en el Huerto, o como Fernando Guillaume en la Caridad. Cofrades que estuvieron siempre ahí a lo que necesitase su hermandad como Lucio Gómez en Pasión o Andrés Gracia en los Dolores. Recuerdo a don Luis Bedmar y su legado musical… A todos ellos, y muchos más, que lucharon por su cofradías, hoy dedico este cirio. Las cofradías no olvidan ni deben de olvidar nunca a los suyos. Gracias a todos ellos por lo que nos dejaron y que descansen en Paz.