El Cirio | Otras maneras

Es verdad que en todo esto de las cofradías hay cosas que gustan mucho, como es el conversar con los cofrades más veteranos. Me pasa lo mismo que con el toreo. Los toreros que peinan canas ya retirados son mucho más interesantes que las figuras actuales, las cuales, en estos tiempos de tanta pérdida del sentido común, beben agua mineral y se dan besos en los patios de cuadrillas antes de saltar al ruedo.

Cuando tú hablas y escuchas a los mayores rememoras otros tiempos y otros ámbitos. Esos tiempos donde los pasos iban con gladiolos en las esquinas —no de buen gusto no era— pero en cambio se vivía con mucha más fraternidad esto de las hermandades. Ahora en algunas ocasiones, se han perdido las formas y en las secretarías es mas difícil ver un saluda de agradecimiento.

Esto también se ha perdido en las cofradías. Tan dadas a los agradecimientos, a las invitaciones por escrito o a ponerle un sello a la historia de la corporación por aquel enseres que nos cedió la hermandad vecina y cercana. Ahora, se comunican los actos con un simple mensaje de WhatsApp. Y así se ha cumplido con el expediente. Ya sabemos que hacer un oficio o sentarse a redactar una carta es un coñazo. Pero también podemos decir a favor de lo moderno, que cada vez cuesta más caro mandar una circular a todos los hermanos.

Son maneras y estilo. Hoy se dejan desinformados a las personas más mayores que no saben utilizar las redes sociales. En parte, en muchas cofradias se han perdido los formalismos. Y el estilo. Y por eso, últimamente, me gusta hablar de cofradías con los más mayores, cómo decía en «El Cirio» de hace unas semanas, porque ellos son la esencia y lo son todo en nuestras Cofradías.