El Gobierno socialista siembra la duda sobre la permanencia de la Legión en las procesiones de Semana Santa

La presencia del ejército en la Semana Santa de toda España es una constante que forma parte de la tradición más enraizada de numerosos puntos de la geografía nacional. Una presencia que cada año levanta ampollas entre los sectores más radicales de la izquierda española que bullen ante la presencia de militares, a los que buena parte de ellos desprecian, en manifestaciones que les provoca un infinito rechazo.

El recién estrenado Gobierno socialista, en boca de la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha podido abrir una caja de Pandora de proporciones difícilmente evaluables en diversas localidades del Estado, poniendo en duda la presencia futura de la Legión en las procesiones de Semana Santa. Ha sido en los micrófonos de Radio Nacional de España, en las que ha subrayado que “se tiene que estudiar aquello que forma parte del acervo cultural español, que habría que proteger, de lo que es una mera manifestación religiosa.”

Así mismo ha dejado entrever que la próxima Semana Santa las banderas de los cuarteles no se situarán a media asta, a acuerdo con una tradición acerca de la que Robles ha afirmado que “no se pueden confundir cuestiones de índole privada con la exhibición de una manifestación religiosa en las instituciones” ya que “no tiene cabida en nuestro marco constitucional”,