Cruz de guía, Opinión

El poder de la música o el factor necesario para promocionar la Semana Santa almeriense

Hoy en día es innegable la incisiva repercusión que poseen las bandas cofrades en un orbe cada vez más multitudinario. Todo lo que engloba al fenómeno semanasantero y, en concreto, al espectador atrae el necesario punto de mira del populacho hacia determinados lugares que se han visto enriquecidos por el factor musical como género captador de masas. Un hecho que ha recolocado en el mapa cofradiero muchos puntos geográficos, no solo del ámbito andaluz, sino también del territorio nacional.

Localidades como Campo de Criptana o Arriate han desarrollado fama en el campo de la Semana Santa de la mano de grandes formaciones musicales, como la del Santísimo Cristo de la Elevación en el municipio manchego, o la de Nuestra Señora del Rosario, en el malagueño.

Es un poco el efecto que pretende conseguir la Semana de Pasión almeriense. Una Semana Santa con profundos tesoros que el carácter centralizado del territorio andaluz y el poder de influencia del orbe cofrade sevillano ha logrado eclipsar durante el paso de los años hasta casi la marginación. Medidas como la potente campaña de promoción de la Semana Santa de Almería en otras capitales como Jaén, y que a más de a un consistorio le ha provocado un quebradero de cabeza, desvelan esa necesidad que surge de la más que consolidada convicción de apoyar la difusión de la importancia de las Cofradías almerienses desde el ámbito de su Semana Santa hacia el mundo.

Es por ello que, las Corporaciones participantes en el evento más esperado del otoño, como es la Magna conmemorativa del 75º aniversario de la Agrupación de Cofradías de la capital oriental, han optado por contratar formaciones de primer nivel que, sin duda, configurarán un revulsivo para promocionar esta Semana de Pasión tan desconocida en muchos aspectos. Y es que el marcado acento sevillano con el que se han llevado a cabo las primeras contrataciones deja entrever la prestancia con la que uno de los días más grandes de la historia cofradiera de Almería quiere desenvolverse en un mundo dislocado de cara al futuro más próximo, con el objeto de conseguir un efecto aglutinador de masas de la mano de formaciones como la de las Tres Caídas de Triana, la Encarnación de Sevilla o las Cigarreras.

El tiempo dirá si la decisión es acertada, aunque muchos precedentes defienden esa postura que congenia con el equilibrio difusor entre un paso de Semana Santa y una banda de música en el necesario arte del espectáculo inoculado en desmesuradas dosis de escenografía y teatralización.