El precio de la fama

En esta tercera entrega de la bambalina, quiero hablar de las consecuencias que tiene ser la hermandad o una de las hermandades más grandes y populares de la ciudad, que llega a sobrepasar los límites de la ciudad mucho más allá. La devoción de sus titulares es tan inmensa que todo lo que acontezca en torno a ellas, será noticia, buena o mala, siendo indiferente porque si no hay existe polémica, se crea. Hay dos, o diría mejor tres hermandades que pagan este alto precio por ser populares y con número elevado de hermanos y devotos, hablo de la Macarena, la Esperanza de Triana y en alguna que otra ocasión el Gran Poder, la Santísima Trinidad de Sevilla, las tres imágenes con mayor tirón.

De todo lo que hagan o acontezca a estas corporaciones se harán rápidamente eco la prensa y las redes sociales con total libertad, creando todo tipo de debates, ¿Pero qué pasa si lo que hace una de ellas, lo hace otra que también puede ser noticia?, que probablemente ni lo sea, o pasará muy desapercibido para los medios de comunicación, digamos que no interesa, no venden. Voy a exponer dos claros ejemplos, actuales y recientes: Tras iniciarse la primera fase de la desescalada para combatir la pandemia del COVID—19 que asola el país, los templos volvieron a abrir sus puertas tras dos meses sin hacerlo, aunque con limitaciones de aforo y otras medidas. Debido a esta reapertura las hermandades cambiaron las vestimentas de sus titulares, ya que la mayoría de dolorosas seguían vestidas de hebrea desde que se declaró el estado de alarma, incluso en algún caso ya había alguna subida al paso. La Esperanza de Triana fue de las primeras en cambiarse para la apertura de su templo, y amanecía el pasado lunes vestida de luto, en memoria de los más de 20.000 fallecidos por el coronavirus, para mi opinión, un hermoso gesto.

Y como era de esperar, no tardó mucho en abrirse el debate, la polémica estaba servida por vestir a una dolorosa de luto fuera del tiempo litúrgico en el que debería, las críticas a la hermandad de la calle Pureza llovían en redes sociales. Pero no fue la única en tener este gesto, los Panaderos o las Siete Palabras también vistieron el luto en sus dolorosas, pero no recibieron críticas, ni han causado tanta repercusión. Pero curiosamente no es la primera vez que una imagen se viste de negro en memoria de un difunto o varios fuera del tiempo litúrgico correspondiente, el mes de noviembre. La Virgen del Rosario de la hermandad de San Pablo fue vestida así en diciembre de 2016 por el fallecimiento del hermano mayor, más recientemente, el pasado año, esta misma corporación vestía a sus titulares en septiembre por el de su autor, Luis Álvarez Duarte, mismo gesto y motivo hizo las Aguas con la Virgen de Guadalupe, y ni una crítica.

Incluso otra de las grandes anteriormente mencionadas, quizás la que más está en el blanco de la diana, la Esperanza Macarena vestía de riguroso negro en pleno mes de mayo de 1920 por la muerte del torero “Joselito el Gallo”, de la que ahora se celebra el centenario, y todo lo contrario, se vio como algo maravilloso y cuya estampa pasó a ser histórica. La corporación de San Gil en esta última semana no se ha librado de crítica, esta ha sido por un colectivo concreto que ha mostrado un enfado absurdo por el hecho de que se le colocara a la Virgen la medalla del colegio de médicos de Sevilla, en homenaje por su labor en estas circunstancias, expresando que el resto de personal sanitario se sentía fuera de este homenaje con una carta enviada a la hermandad. Da la casualidad que la Virgen de la Cabeza de las Siete Palabras no sólo viste también el luto sino que luce el escudo de la Guardia Civil, y nadie lo ha criticado ni la hermandad ha recibido una carta por parte de esta institución diciendo que otros cuerpos y fuerzas de seguridad del estado como policía local, etc. se sienten apartados y olvidados de ese homenaje.

Concluyo que cuando son estas hermandades tienen una repercusión enorme y generan debates abiertos en redes sociales, pero hacen lo mismo otras y no causa el mismo impacto, y como estos hay ejemplos que darían para muchos artículos y siempre con estas hermandades, un precio por la fama y la popularidad que estas hermandades afrontan con resignación a pagarlo.