El sueño romero del último domingo de abril

Cuando el obispo de Jaén terminó de oficiar la misa en el interior del santuario, miles de romeros aguardaban desde horas antes para poder ver a la Virgen de la Cabeza. Aunque tradicionalmente la misa previa se celebra en el exterior, el mal tiempo hizo imposible que pudiera desarrollarse este acto a la intemperie. “Le hemos pedido lluvia muchas veces y Ella ha querido regalarnos lluvia” fue la frase con la que Amadeo Rodríguez comenzó la homilía.

Aunque el frío y el viento hicieron acto de presencia, además de una lluvia que cubrió de paraguas las faldas del cerro, los gritos de los romeros continuaban, alcanzando su máximo cuando la Virgen asomó por la puerta de su sede canónica. Ovaciones y alabanzas como “guapa, guapa, guapa”, “¡Viva la Morenita!” o “¡Bonita, bonita, bonita la Morenita!”. Como manda la tradición, dos frailes trinitarios acompañaban a la Virgen, en una procesión que se inició pasadas las doce y cuarto del mediodía. Pétalos, campanas al vuelo y un cerro enfervorecido se entremezclaban a los pies de la reina de Sierra Morena.

Precedida por las hermandades filiales, la lluvia continuó arreciando, mientras que la Morenita fue cubierta con un plástico mientras continuaban los vítores. La Virgen lució la corona del centenario en una jornada donde solo 37 de los 220 avisos sanitarios gestionados por el 112 estuvieron relacionados con atenciones sanitarias.

Comportamiento

No solamente el mal comportamiento hace su acto de presencia en la Semana Santa. En lo que respecta a la romería de este año, la Federación de Peñas Romeras y Marianas de Andújar anunció que considerarían como faltas graves ciertas actitudes que los romeros mostrasen durante la jornada, como no comportarse del modo debido durante el trayecto. También llevar altavoces radiando música ajena a la celebración, una de las faltas que más se ha repetido. A pesar de la polémica, las nuevas normas vienen a ser necesarias en una época en la que la falta de decoro está presente en unas celebraciones en las que debería brillar por su ausencia.