El vicepresidente de la Junta de Andalucía amenaza con «hacer caer el peso de la ley» si la Macarena no retira los restos de Queipo de Llano

Manuel Jiménez Barrios, vicepresidente de la Junta de Andalucía y titular del departamento autonómico de Memoria Democrática ha afirmado, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, que sirvió para anunciar la implantación del I Plan de Memoria Democrática, que si la Macarena continúa manteniendo los restos de Queipo de Llano en un lugar de privilegio dentro de la Basílica, “dejarán caer todo el peso de la Ley sobre la hermandad”, A pesar de la amenaza, Jiménez Barrios aseguró que esperaba que la corporación sevillana se decantara por adoptar una postura al respecto “conforme a la ley”, ante cuya perspectiva puso de manifiesto su esperanza, de tal modo que evitase la aplicación de medidas legales en virtud de la Ley de Memoria Democrática. Medidas que serían de obligado cumplimiento en aras del cumplimiento de la normativa vigente.

 

Cabe recordar, en este sentido, que la Ley de Memoria Democrática especifica en su artículo 32.4 que “cuando los elementos contrarios a la Memoria Democrática estén colocados en edificios de carácter privado con proyección a un espacio o uso público, las personas propietarias de los mismos deberán retirarlos o eliminarlos”. No obstante, hasta el momento, la hermandad de la Macarena ha aducido que Queipo de Llano está enterrado en la Basílica como hermano de la corporación y no en base a su actividad pública, habiéndose retirado en el pasado cualquier inscripción en la lápida que pudiere generar dudas al respecto.

 

Sin embargo, el vicepresidente del Gobierno Autonómico ha afirmado que si la hermandad continúa desoyendo la exigencia del Ayuntamiento que preside el socialista Espadas, en virtud de una carta recibida por la hermandad se adoptarán medidas de carácter coercitivo. Hasta el momento la corporación que ahora preside Fernández Cabrero no había reaccionado a la misiva, por encontrarse inmersa en un periodo electoral, aunque el nuevo hermano mayor ha mostrado desde el primer momento su disposición a que se alcance un entendimiento que satisfaga la obligatoriedad jurídica. Una cuestión que, en todo caso, está pendiente de la resolución del informe jurídico encargado por la propia hermandad y de una toma de contacto entre el consistorio y la hermandad. Sea como fuere, todo apunta a que el asunto Queipo vuelve a reactivarse, una vez más.