Gente de Paz tiene el honor de charlar en este Lunes de Pascua con el pintor onubense Alejandro Mairena.
Durante la entrevista desvelará claves sobre su trayectoria artística, algunas de sus obras más destacadas o sus impresiones sobre la Semana Santa 2022.

• Llegamos al Domingo de Resurrección tras una Semana Santa magnífica de procesiones en la calle. ¿Cómo la ha vivido personalmente?
Este año, después de muchos años sin poder asistir a ninguna Semana Santa lejos de mi ciudad, Bollullos Par del Condado (Huelva), por diversos motivos personales, he podido salir y disfrutar de la Semana Santa sevillana al completo, incluido el Miércoles Santo.
Digo lo del Miércoles Santo porque es cuando procesiona mi Hermandad de la Misericordia en Bollullos, y siempre asisto a dicha cofradía, bien como nazareno penitente o como público, como hice durante los 17 últimos años.
Sin embargo, este 2022, después de más de 20 años si perderme un Miércoles de Misericordia, decidí pasarlo también en Sevilla. Y he descubierto imágenes como el Crucificado de la Sed, que me ha causado un impacto tremendo. Necesitaba este cambio de aires.
“(…) He descubierto imágenes como el Crucificado de la Sed, que me ha causado un impacto tremendo”
• Y desde el plano artístico, ¿qué emociones le remueven los días de la pasión?
Pues un cúmulo de todo. Creo que la Semana Santa es una gran mixtura de manifestaciones artísticas: música, pintura, talla, escultura, fotografía, olor, color, gastronomía… En fin, todos los elementos culturales y sociales propios del folklore andaluz. Es un museo que se echa a la calle y que inunda todos los sentidos.
“Creo que la Semana Santa es una gran mixtura de manifestaciones artísticas (…)”
Evidentemente, la esencia es religiosa, pero qué duda cabe que es innegable la importancia de los elementos artísticos que se manifiestan en las procesiones.

• ¿Tiene algunas vivencias especiales de los días de la pasión?
Siempre recordaré la primera vez que fui a la Semana Santa de Sevilla. Tenía unos 15 años. Me quedé totalmente enamorado del palio de Nuestra Señora del Subterráneo de la Hermandad de la Cena. Esa mezcla de colores violáceos, rosáceos, rojos, mangentas, azules… El rostro pequeño y nacarado de la Virgen, y el entorno incomparable de las calles estrechas de los alrededores de Ponce de León embrujaron todos mis sentidos.
También recuerdo, como uno de mis primeros recuerdos conscientes además, la primera vez que procesionó el Cautivo de Bollullos. Tenía algo más de un año, pero me quedé tan impactado, que, aunque vagas, se quedaron grabadas imágenes difusas de aquel paso en mi mente.
“(…) Tenía algo más de un año, pero me quedé tan impactado, que, aunque vagas, se quedaron grabadas imágenes difusas de aquel paso en mi mente”
De hecho, mi madre comenta de vez en cuando, en broma, que todo el mundo le llamaba la atención, puesto que es una Hermandad de silencio estricto y yo en sus brazos no hacía más que gritar «¡Oh, Oh!», sorprendido.
Y de Semanas Santas recientes, pues me quedo con conocer la imaginería malagueña gracias a mis últimos trabajos para Málaga, como el cartel de la Semana Santa de Fuengirola de este año, y con estampas como el paso del Cristo de la Sed de Sevilla por la capilla de los Panaderos a los sones del Rosario de Cádiz; o el palio de la Virgen de los Ángeles virando con magnífico pie hacia el Salvador tras bajar la Cuesta del Rosario.
• La Semana Santa es siempre una de las épocas en las que de alguna forma volvemos a ese tiempo de la niñez y la juventud. ¿Cómo recuerda usted esas Semanas Santas de cuando era un crío y en qué ha cambiado?
La recuerdo con mucho cariño y emoción. Con cariño porque participaba mucho en las actividades de cooperación y hermandad de los diferentes grupos jóvenes de mi municipio y por las vivencias de la Cuaresma: las limpiezas de enseres, el montaje de Triduos, los pasos.
Recuerdo también los ensayos de costaleros de mi otra Hermandad, conocida como La Madrugá, que da culto a un magnífico Nazareno de Lastrucci, a los que asistía de la mano del hermano menor de mi padre, mi tío Daniel.
Y con emoción por la añoranza de rituales que cumplía cada año, como ir toda la procesión tras el palio de la Virgen del Pasmo, dolorosa titular de la misma Hermandad de La Madrugá de Bollullos, de la mano de mi abuela Concepción, que nos dejó hace ya más de una década y que aún la recuerdo y echo de menos casi a diario.
• ¿Fueron aquellas primeras Semanas Santas una semilla para su vocación artística?
Totalmente. El arte sacro en general, siempre ha sido lo que más me ha llamado la atención para el estudio del arte.
Soñaba con poder dedicarme a esta rama del arte desde pequeño, algo que, poco a poco, estoy consiguiendo.

• ¿Cuándo decide dedicarse profesional-mente a la pintura?
No es algo que haya surgido directamente así. Es algo que se va fraguando con el paso de los años y el recibimiento de encargos cada vez más importantes.
Sin embargo, siempre tuve claro que quería dedicar mi vida al arte. Creo que desde mi adolescencia esta idea la tenía muy clara.
“Siempre tuve claro que quería dedicar mi vida al arte”
• Entre sus obras destacan las pinturas y carteles dedicados a las cofradías. ¿Es su temática predilecta? ¿Por qué?
La temática sacra es mi favorita. No sabría manifestar muy bien el por qué. Está claro que levanta en mí sensaciones y pasiones distintas.
Creo que tiene que ver con que soy creyente, con que la moral cristiana es la que persigo en mi vida, y con que la vida de ese Hombre me inspira sobremanera.
Su sufrimiento abnegado, su pasión, su entereza, su compasión, etcétera; me llaman muchísimo la atención, y por eso me atrae sobremanera el arte sacro.
De hecho, cuando tengo espacios vacíos de encargos, con lo que lleno ese tiempo a la hora de pintar o dibujar, es haciendo alguna estampa sacra. Me apasiona.
“La temática sacra es mi favorita. No sabría manifestar muy bien el por qué”
• La cartelería cofrade está más en auge que nunca. ¿Piensa que es otra manera de evangelizar?
Por supuesto. Y que cuanto más llena de calidad esté y más se adapte a los elementos culturales de la contemporaneidad, más conseguirá ese cometido.
Un cartel debe parar al viandante y debe parar también al ciber mirror cuando esté viendo algo en una red social o Internet, que no deja de ser la nueva ciudad, aunque online.

• Este año sin ir más lejos ha realizado usted, entre otras grandes obras, el cartel de la Semana Santa de Fuengirola. ¿Cómo nace el proyecto?
El cartel vino de forma inesperada. Fue a través de una llamada de teléfono del vicepresidente del Consejo de Hermandades y Cofradías de Fuengirola.
En principio me pidieron un presupuesto y un dossier de obras, puesto que habían barajado más artistas y propuestas. Finalmente, tras la exposición de mi proyecto, se decantaron por el mismo.
Quizás, junto a las obras que he realizado para la Hermandad de La Estrella de Sevilla, ha sido la más importante y de más calidad que he hecho este año. Esto se debe a que me dieron libertad absoluta en su ejecución.

• También pintó la portada de la Revista Cuaresma de la Hermandad de la Estrella, que fue presentada hace unas semanas …
Sí. Además de participar en el proyecto de embellecimiento pictórico de la capilla junto a artistas consolidados como Raúl Berzosa o Abraham Ceada, con un conjunto de cuatro santos envangelistas que decoran hornacinas parietales.
El encargo llegó antes de la pandemia, por parte de uno de los miembros de la Junta de la Hermandad. Aún estoy asimilando que hayan apostado por mí.
Cuando veo la revista o entro en la capilla y observo que allí están mis obras, me invade una sensación maravillosa de incredulidad y satisfacción.
Recuerdo a un amigo de la Hermandad de La Estrella enviarme imágenes de la procesión en San Jacinto y el puente de ambos pasos abarrotados de gentío, diciéndome que me sintiera orgulloso de hacia donde han ido a parar algunas de mis obras. Pues así estoy: intentando asimilar.
“Cuando veo la revista o entro en la capilla y observo que allí están mis obras, me invade una sensación maravillosa de incredulidad y satisfacción”
• Y ha participado también en la exposición sobre la Patrona de Ronda, la Virgen de la Paz. ¿Qué ha significado esta muestra para usted?
De igual modo, fui llamado por sorpresa para participar en ella. En esta muestra hay una colección de 70 artistas a nivel nacional. Mucho de ellos consagradísimos y compañeros a los que sigo y admiro muchísimo.
El magnífico artista Alejandro Martín ha sido el comisario y gestor de la exposición, y la verdad es que ha quedado una muestra multidisciplinar increíble con fines benéficos y caritativos del dinero recaudado por la venta de las obras.
En cuanto a la temática, básicamente está dedicada a la Virgen de la Paz Coronada, patrona de Ronda, que cumple 75 años precisamente de su coronación canónica.
“(…) Ha quedado una muestra multidisciplinar increíble con fines benéficos y caritativos del dinero recaudado por la venta de las obras”
• ¿Qué proyectos tiene en el horizonte?
Pues, previo a Semana Santa, termine una ilustración para embellecer el libro de reglas de la Hermandad de La Borriquilla de Granada capital.
Y en cuanto a próximas entregas, está el cartel del 425 Aniversario de La Estrella de Chucena, la participación en la policromía de varias cartelas para un misterio de Sanlúcar de Barrameda y un proyecto enorme que revelaré en un futuro próximo en mi municipio, Bollullos, relacionado con el 75 Aniversario de la coronación patrona del mismo, la Virgen de las Mercedes.
• Y finalmente, ¿Qué les aconsejaría a los futuros artistas cofrades que ahora empiezan a formarse?
Que persistan y persigan sus sueños. Que trabajen. Que no se den por vencidos. Que crean. Que sean humildes y que aprendan mucho de los demás.





