De Cerca

Entrevista | Antonio Parras: “El modelado de una Imagen es el proceso donde el autor pone más de uno mismo”

La imaginería andaluza vive uno de sus momentos más dulces desde el barroco, con un abanico de artistas de un talento y creatividad sorprendentes

Uno de esas figuras magistrales es el escultor Antonio Parras, que a lo largo de esta entrevista habla de sus comienzos, su obra más complejo, su visión de la cantera actual o los próximos proyectos

Divino Redentor del Mundo (Cofradía del Buen Remedio, Algeciras). Antonio Parras.

• ¿Cómo nace su amor por la escultura? 

Mi amor por la escultura religiosa empezó desde que era niño y desde mi temprano acercamiento a la Semana Santa y las cofradías de mi pueblo. 

Cuando descubrí que tenía algunas aptitudes artísticas, encaminé mi formación a las Bellas Artes, donde descubriría la obra de los grandes artistas de la historia, y crecería más mi pasión por la escultura.

“Cuando descubrí que tenías algunas aptitudes artísticas, encaminé mi formación a las Bellas Artes (…)”

Piedad (Roma, Italia), de Bernini.

• ¿A qué imagineros admiraba en esos comienzos?

Como todo estudiante de Bellas Artes, comenzaba por admirar a los escultores de mayor renombre y más estudiados en el bachillerato y la carrera, por ejemplo Martínez Montañes, Juan de Mesa, Pedro Roldán, Bernini, Miguel Ángel, etc.

También empezaría a descubrir obras y autores de escuelas españolas como la Escuela Granadina, la Murciana, o la Castellana; y nombres como los de José de Mora, Francisco Salzillo o Gregorio Fernández.

Señor del Soberano Poder y Caifás, obras de Luis Ortega Bru (Hdad. De San Gonzalo, Sevilla).

• ¿Y ahora? 

Tras los años de trayectoria profesional y mi profundización en la obra de cada vez mayor número de escultores y artistas de distintos movimientos y épocas, he conocido otros referentes importantes. 

Así, admiro a escultores de siglos pasados como Cristóbal Ramos,  Luis Salvador Carmona o Juan Pascual de Mena; escultores del siglo XX como Antonio Illanes, Luis Ortega Brú, Sebastián Santos, etc; y escultores contemporáneos (y compañeros) como Darío Fernández, Francisco Romero Zafra, o Juan Manuel Parra. 

“Tras los años de trayectoria profesional (…) he conocido otros referentes artísticos importantes”

Proceso de talla de la Victoria Dolorosa de Linares. Antonio Parras.

• ¿Cómo es, para quién lo desconozca, ese proceso de dar vida a una Imagen desde el boceto hasta la policromía? 

Primero comienza con el deseo del cliente, que me explica lo que la obra debe representar.

A partir de ahí, comienzo a trabajar en ideas que plasmo en dibujos y maquetas. A veces las ideas vienen con mayor rapidez, otras necesitan más reflexión.

Cuando cuento con todo este material de base, empiezo a modelar con barro lo que serán modelos definitivos que posteriormente se pasarán a madera.

El modelado es el proceso de mayor dificultad y creatividad, donde el autor pone más de uno mismo porque se trata de crear y demostrar su bagaje cultural y académico.

El paso posterior es llevar a madera lo creado, que lo hace un profesional que llamamos “sacador de puntos” por la técnica que emplea.

La escultura en madera necesita horas de desbaste, talla y limpieza para alcanzar el acabado necesario para el siguiente proceso que es la aplicación del estuco.

“La escultura en madera necesita horas de desbaste, talla y limpieza para alcanzar el acabado necesario (…)”

El estuco sería la base sobre la que se aplicaría la policromía. Normalmente suele ser una capa blanquecina similar al yeso, que debe ser lijada concienzudamente hasta obtener de nuevo un acabado fino de las superficies.

Después de aplica la policromía a base de óleo dado en finas capas. Cada capa debe ser pulida con la ayuda de una vejiga o tripa animal.

Finalizada la policromía con todas las valoraciones de color y detalles se aplica la pátina, una especie de veladura que integra todos los colores y da un aspecto más natural.

Virgen María, Reina de los Cielos (Jaén). Obra de Antonio Parras.

El paso final es la colocación de postizos como las pestañas, realizadas con pelo natural, o las lágrimas, de cristal fundido.

Así es, de manera muy resumida el proceso de creación, aunque dentro de cada fase hay muchos más procesos. Procesos que hacen de los escultores imagineros profesionales pacientes y metódicos, ya que la de la correcta ejecución de cada paso depende un buen acabado final para que la funcionalidad y la lectura de la obra por parte del espectador sea la que se persigue.

“(…) De la correcta ejecución de cada paso depende un buen acabado final (…)”

Cristo Rey en su Entrada Triunfal en Jerusalén. Antonio Parras.

• ¿Recuerda la primera obra que hizo para una hermandad? 

La primera imagen que hice fue muy especial para mí, porque fue para mi pueblo natal, Torredelcampo. El conjunto de las hermandades se unieron para encargar la imagen de Cristo Rey en su Entrada Triunfal en Jerusalén, “La Borriquita”.

Nunca olvidaré aquella primera bendición de un trabajo en mi Iglesia, rodeado de todos mis paisanos, familia y amigos, que además, se celebró el día previo a su primera salida procesional. 

Sin duda, el Domingo de Ramos más especial que he vivido.

“Nunca olvidaré aquella primera bendición de un trabajo en mi Iglesia, rodeado de todos mis paisanos, familia y amigos (…)”

Centurión a caballo, obra de Antonio Parras para el misterio de Nuestro Padre Jesús de la Pasión Despojado de sus vestiduras (Jaén)

• ¿Y la talla que más complejidad ha supuesto para usted? 

La talla de mayor complejidad, también debido a su envergadura, ha sido el Centurión montado a caballo del misterio de Jesús de la Pasión Despojado de sus vestiduras de Jaén.

Siempre estaré muy agradecido a mi Hermandad por depositar su confianza en mí para este trabajo y junto con el sayón que despoja a Cristo y María de Cleofás culminar el misterio que cada Lunes Santo desfila por las calles del Santo Reino.

Afrontar un proyecto de esas dimensiones y con la escasa experiencia con la que aun contaba supuso un reto personal y artístico para mí.

Me siento muy satisfecho por haberlo afrontado con decisión, y por la aceptación que tuvo por parte de mis hermanos. 

“Afrontar un proyecto de esas dimensiones y con la escasa experiencia (…) supuso un reto personal y artístico para mí”

Virgen de la Encarnación de Bailén (Jaén). Antonio Parras.

Podemos encontrar una importante selección de su obra en la provincia de Jaén. ¿Siente un cariño especial por esta tierra? 

Volví a Jaén tras mi formación en Sevilla en 2010 para llevar a cabo el primer encargo del que hablaba anteriormente. Desde entonces establecí mi taller en Torredelcampo y ha sido desde entonces, mi provincia,  la queme ha dado el mayor número de alegrías.  Ciudades como la propia capital,  Baeza, Linares, Bailén, Jódar, etc…  cuentan con la mayor parte de mi producción artística. 

Es un orgullo sentir que tu tierra confía en ti y de paso vivir desde cerca como tu trabajo crece en devoción, incrementando su patrimonio, realizando sus primeras salidas procesionales, etcétera.  

“Es un orgullo sentir que tu tierra confía en ti y de paso vivir desde cerca como tu trabajo crece en devoción (…)”

Virgen del Mayor Dolor y Traspaso, última obra del imaginero.

Recientemente ha presentado la Virgen del Mayor Dolor y Traspaso, una Imagen que evoca a la producción de Juan de Astorga. ¿Cómo nace este proyecto? 

Viendo mi obra queda claro que Juan de Astorga es un fuerte referente a la hora de crear. Siento especial predilección por dolorosas como la Virgen de la Presentación  o la Esperanza de la Trinidad de Sevilla.

Cuando el cliente me indicó las pautas sobre el tipo de imagen que buscaba, me habló de la Dolorosa de la Hermandad  hispalense del Calvario y en general de Juan de Astorga, por lo que me dejé influenciar plenamente por los rasgos formales y estilísticos de este genial escultor del Romanticismo Sevillano, intentado siempre aportar algo de mí.

Copia de la Esperanza Trinidad de Sevilla para Torrevieja (Jaén). Antonio Parras.

Ya me pasó algo similar con el encargo de la Dolorosa de la Trinidad que realicé en 2020 para la ciudad de Torrevieja. 

No hay mayor satisfacción que ver reflejado en tu trabajo aquello que tanto admiras y que el público identifique en él la que ha sido tu fuente de inspiración.

“Viendo mi obra queda claro que Juan de Astorga es un fuerte referente a la hora de crear”

Señor Jesucristo Divino Redentor Despojado de sus vestiduras (Bailén, Jaén). Antonio Parras.

Hablando de imaginería, ¿Cuál es su opinión sobre el desarrollo del oficio en la actualidad? 

Creo que actualmente vivimos un momento de nuevo esplendor en cuanto al desarrollo del oficio de la imaginería.

Por un lado hace apenas tres décadas surgió una nueva corriente de imaginería en Córdoba, con autores como Antonio Bernal o Francisco Romero Zafra, aportando innovaciones técnicas que potencian el realismo de las obras.

Por otra parte encontramos una generación de artistas con un talento inmenso que rescatan lo mejor de los maestros del pasado, creando obras cargadas de unción y expresividad, destacaría de nuevo a Darío Fernández Parra, Juan Manuel Parra Hernández, Encarnación Hurtado, entre muchos otros.

“(…)actualmente vivimos un momento de nuevo esplendor en cuanto al desarrollo del oficio de la imaginería”

Pareja de ángeles pasionistas para el paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Torredelcampo (Jaén).

• ¿Piensa que hay quizás demasiados escultores dedicados al arte sacro en este momento? 

Pienso que hay de todo. Escultores “aficionados” con escasa formación con los que además es difícil competir en cuanto a los presupuestos y que en muchos casos terminan cogiendo los encargos también debido a las pobres expectativas de los clientes. Y en el lado opuesto, esta nueva generación de escultores cuyo trabajo es de gran calidad, compañeros por los que siento admiración y aprendo cada día.

Un buen artista nunca sobra, al revés, hay que alegrarse de que actualmente se esté generando este nuevo patrimonio, inmejorable herencia para las futuras generaciones.

Animo desde aquí a las hermandades y clientes en general a apostar por artistas de calidad y con formación.

Gubias para tallar la madera. Foto: Google Images.

• Ya finalizando, ¿qué proyectos tiene por delante en los próximos meses? 

En la actualidad estoy trabajando en un grupo escultórico de la Virgen de las Angustias con Cristo Yacente en su regazo.

Es una iconografía con la que creo que soñamos todos los que nos dedicamos a la imaginería y que está suponiendo otro gran reto del que espero salir satisfecho.

Me hará mucha ilusión compartirlo con vosotros dentro de poco tiempo.

También estoy creando una imagen de Nuestra Señora de la Cabeza, inspirada en la Patrona de Andújar y de la Diócesis de Jaén, para un pueblo de Jaén. Y una Virgen de Araceli en este caso para Jaén capital tomando como referencia la Patrona de Lucena y del Campo Andaluz.

Comenzaré después con una imagen de San José para la Comunidad Trinitaria de Algeciras y con otras imágenes para el culto privado que están pendientes de realizar.

“Cuando las imágenes están terminadas solo queda observar como un espectador más cuál es la reacción del público cuando se enfrenta a ella (…)”

Antonio Parras ante la Santísima Virgen.

• ¿Qué le pide a sus Imágenes cuando termina cada obra? 

A nivel personal se espera haber satisfecho las expectativas técnicas y artísticas que se proyectaron al plantear el trabajo.

Cuando las imágenes están terminadas solo queda observar como un espectador más cuál es la reacción del público cuando se enfrenta a ella, disfrutar de su aceptación y de la devoción que despierte. Es como si la obra se desprendiera de ti para emprender un camino propio.

Y por supuesto se le pide que el hueco que deja en el estudio, quede pronto ocupado por otro proyecto.