Isabel Santiago: «No creo que deba abandonarse la tradición y el costumbrismo y menos aún en Sevilla»

La pintura es una de esas facetas artísticas que, como la música, no requiere jamás de explicación para ser sentida, interpretada y asimilada por el público. Una condición que, en el caso de la pintura de temática religiosa trasciende de ser una cualidad necesaria para adquirir la categoría de inexcusable. Así ocurre con la obra de Isabel Santiago, una artista con mayúsculas que pese a su juventud, se ha abierto hueco en el complicado panorama del arte cofrade y religioso contemporáneo, ocupando el lugar de privilegio que sin lugar a dudas merece en virtud de su incuestionable capacidad artística. Una certeza que, alimentada por su apabullante cercanía y su sincera humildad, perfectamente distinguible de la falsa modestia, convierten en todo un lujo poder intercambiar impresiones con ella, sobre asuntos relativos a su obra y sobre otros asuntos de actualidad.

Licenciada en Bellas Artes y Conservación y Restauración de Bienes Culturales por la Universidad de Sevilla, cuenta con una dilatada experiencia en estos asuntos. Entre sus obras más destacadas, se encuentran el cartel de Cuaresma de la Resurrección del 2010; el cartel anunciador de la Semana Santa de Huelva editado por la Hermandad de la Esperanza en el 2012; la ilustración del Pregón sevillano de año 2013; el cartel anunciador de la Vigilia de la Inmaculada en 2014; o el cartel anunciador de Junio Eucarístico de 2016, editado por el Consejo de Hermandades y Cofradías de Sevilla. Ha sido además cartelista de la Hermandad rociera de Albaida del Aljarafe de 2016, de la Hermandad del Dulce Nombre de Arcos de la Frontera de 2016 o de la Hermandad del Rocío de la Macarena 2017, obras todas ellas en las que ha evidenciado su talento y ha demostrado ser una elección de plenas garantías.

― En 2014 interviene la cúpula de la capilla de la hermandad de los Panaderos. ¿Qué supuso este encargo?

La intervención de la cúpula supuso un verdadero reto, ya que era de difícil acceso y sus pinturas son muy ricas en detalles. Por lo que fue un trabajo complejo pero del que aprendí muchísimo.

«Jamás debemos perder la esencia de las cosas»

― También intervino el artesonado de la Casa Pilatos. ¿Qué sorpresas le deparó esta restauración?

La verdad que fue un trabajo precioso. Se trata de unas pinturas ornamentales del siglo XVI realizadas al temple de huevo. Que debimos fijar y consolidar para garantizar su conservación.

― La cartelería cofradiera se encuentra atravesando un momento donde, a pesar del gran número de obras, todavía se enmarca dentro de una corriente tradicionalista. ¿Qué opina de esa corriente contemporánea que afirma que debe abandonarse el costumbrismo?

No creo que deba abandonarse la tradición y el costumbrismo y menos aún en Sevilla. Lo que si creo es que debemos esforzarnos por aportar algo nuevo en cada obra que realicemos. Pero jamás perder la esencia de las cosas.

«Lo que busco plasmar en un cartel es un mensaje claro y directo, una buena carga de simbología, sin composiciones recargadas, originalidad y elegancia. Aunque no siempre lo consigo»

― Y, ¿qué opina de quienes piensan que hay cartelería que está más cerca del diseño gráfico y el marketing que del arte?

Creo que el diseño gráfico es una herramienta más. Ya que las artes plásticas tienen millones de posibilidades. Es lo que nunca nos va a poner límites a la hora de crear.

― Usted, ¿en qué corriente se sitúa?

No siento que me haya definido aún. Lo que si sé es lo que busco plasmar en un cartel. La esencia de lo que se anuncia, un mensaje claro y directo, una buena carga de simbología, huyo de las composiciones recargadas y busco originalidad y elegancia. Aunque lo cierto es que no siempre lo consigo.

«Como artista jamás tocaría una obra que no sea de mi autoría»

― Si le pregunto por artistas que se alejan de esas formas tradicionales en sus obras ¿a quiénes destacaría?

Creo que la innovación de muchos de mis compañeros es de admirar. Como por ejemplo Fran García, Jesús Zurita, Jesús Caballero, Fran García y Daniel Franca, entre otros. No los considero tradicionales, pero no van contra la tradición. Siendo muy originales y elegantes cada una de sus obras.

― Su última obra es un primer plano de la Macarena. ¿Por qué?

Fue un encargo particular. Para una casa devota de la Virgen de la Esperanza Macarena. Por ello me decanté por un primer plano de la Señora.

«Creo que la polémica que se ha originado en torno al cartel de la Navidad ha sido excesiva»

― No pocos artistas afirman tener una serie de obras que su admiración les impediría tocar. ¿Alguna provoca este sentimiento en Isabel Santiago?

Bueno, como artista jamás tocaría una obra que no sea de mi autoría. Como conservadora – restauradora de BBCC, creo que me costaría muchísimo superar lo que me impone la imagen del Señor del Gran Poder.

― ¿Qué le parece la polémica que se ha originado en torno al cartel de la Navidad?

Creo que ha sido excesiva. Nuestro trabajo está expuesto a la opinión pública, pero es un arma de doble filo. Porque cuando gusta mucho una obra nos favorece muchísimo.

«Lo importante es que las imágenes sean intervenidas sólo por titulados en grado o licenciatura de Conservación y Restauración de Bienes Culturales»

― ¿Cómo valora hoy en día las restauraciones que están llevándose a cabo en imaginería procesional?

Creo que hablamos de un tema demasiado amplio. Lo resumiría diciendo que lo importante es que las imágenes sean intervenidas sólo por titulados en grado o licenciatura de Conservación y Restauración de Bienes Culturales.

― De sus obras ejecutadas hasta ahora, ¿con cuál se queda?

Con el cartel de Junio Eucarístico 2016. Creo que es la obra en la que he conseguido aunar las características que mencioné anteriormente. Fue un trabajo muy laborioso, pero que disfruté muchísimo.

― ¿En qué proyecto se encuentra trabajando actualmente?

En estos momentos, gracias a Dios, estoy inmersa en varios proyectos. Estoy trabajando en el dorado y estofado de unas cartelas de un paso procesional de Jerez, en la pintura de dos tablas que forman parte de un retablo de un pueblo sevillano, en las ilustraciones de los relevos del capataz Ezequiel Simancas, en el cartel del Dulce Nombre de Alcalá, en el cartel de las Glorias de Madrid, en varios encargos particulares y en otros que aún no pueden desvelarse.

― Sevilla cuenta con grandes espacios culturales. ¿Por cuál suele perderse?

La Santa Iglesia Catedral, el Museo de Bellas Artes, los Reales Alcázares, el Hospital de los Venerables, la Casa Pilatos, el Círculo Mercantil, el Círculo de Labradores, el Espacio Santa Clara, y cada una de las Iglesias y Capillas de la ciudad, que gozan de un patrimonio religioso impresionante, etc..