Sevilla tiene ante sí este lunes, con motivo del Vía Crucis de las hermandades, una cita con la historia. Una cita doble por ser la primera vez que una imagen de una hermandad de Vísperas preside este acontecimiento y al mismo tiempo por el hecho de que el imaginero que tallase a la imagen seleccionada, Nuestro Padre Jesús Cautivo, de la Hermandad de los Dolores de Torreblanca, pueda tener la oportunidad de presenciar a su obra protagonizando el acto de culto más importante de toda la Cuaresma sevillana. Por esta razón, Gente de Paz ha querido conversar con Jesús Méndez Lastrucci, imaginero, cofrade y sevillano, bisnieto de una leyenda de la imaginería y artista por todos los poros de su piel, para constatar sus sentimientos ante esta cita histórica.
– ¿Cuándo y cómo descubrió que había nacido para el arte?
Mi padre me matriculó para estudiar electrónica en ALTAIR, lo que yo quería estudiar. Justamente, días antes de entrar en clase, en septiembre, vi el besamanos de la Virgen del Dulce Nombre, mi hermandad. Al verla abajo, tan de cerca, me formulé una pregunta interior que me llevó a cuestionarme si yo sería capaz de poder dedicarme a eso, a esculpir esa belleza. Y me puse en camino. Le informé a mi padre que quería ser escultor y, sorprendido, me matriculó en artes aplicadas. Una vez allí, mis profesores me aconsejaron que estudiara BUP y COU y entrase en la facultad de Bellas Artes. Por la mañana iba al taller de mi profesor José Pérez Delgado y de mi tío abuelo Adolfo Castillo -hijo de Antonio Castillo Lastrucci-. Por la tarde, iba al BUP nocturno, precisamente en el IES Martínez Montañés.
«El Cautivo lleva muchas oraciones impresas ya desde que nació siendo barro hasta que fue madera policromada»
– ¿Qué recuerdos tiene de la hechura del Cautivo?
Es mi ópera prima. Me encontraba en un momento en que estaba todo por descubrir. Este Cristo lleva muchas oraciones impresas ya desde que nació siendo barro hasta que fue madera policromada. La imagen tiene mucho de recorrido existencial mío. Tengo la satisfacción de que mi padre la pudo vivir conmigo de cerca. Es un recuerdo imborrable tanto de mi padre, como del hermano mayor de entonces, Vicente Alonso, difunto. Lo vivirán desde el cielo, al igual que otros tantísimos hermanos, como algo único y extraordinario, como lo viviré yo.
«He sido testigo de las oraciones que el Cristo desata en el barrio, que lo acogió de primera hora con los brazos abiertos»
– Háblenos de la lágrima del Cautivo. ¿Por quién llora el Señor?
El Señor llora porque se encuentra solo. El pasaje evangélico representa al Señor Cautivo cuando es abandonado por sus discípulos. Llora en soledad. Llora por los pecados del mundo y por la gente de su barrio, que intenta salir a flote como sea. He sido testigo de las oraciones que el Cristo desata en el barrio, que lo acogió de primera hora con los brazos abiertos. El barrio tiene una enorme fe y devoción en el barrio junto a la Virgen de los Dolores.
«El Cautivo es la primera flor de mi cosecha. Evidentemente, está dedicada a mi bisabuelo»
– ¿Qué hay de la obra de su bisabuela en su obra?
Yo me he criado, desde que tengo 15 años, en el taller de los herederos de Antonio Castillo Lastrucci. Es mi primera obra, con la que me abrí paso en el mundo de la imaginería. Es la primera flor de mi cosecha. Evidentemente, está dedicada a mi bisabuelo. Aun así, no es una réplica de ninguna obra suya, es un estilo propio. Aun así, todavía, muy imbuido de su huella. Con mucha satisfacción y orgullo porque si nos remontamos a Juan de Mesa, en el Cristo del Amor, por ejemplo, emuló mucho a su maestro, Martínez Montañés.
«Nuestro Padre Jesús Cautivo para mí significa muchísimo, en todos los terrenos, el terreno sentimental, artístico y familiar»
– ¿Cómo vivió la noticia de la elección del Cautivo para presidir el Vía-Crucis de las hermandades?
Fue emocionante. Antes que me llamase el hermano mayor, recibo la llamada de un alumno: “Un Cristo tuyo va a salir en el Vía-Crucis de Sevilla”. Nuestro Padre Jesús Cautivo para mí significa muchísimo, en todos los terrenos, el terreno sentimental, artístico y familiar. Para mí, es un motivo de alegría, júbilo, que me desborda. Hasta que no lo vea, no me lo creo. Parece que lo estoy soñando.
«Son tantos los recuerdos que me llegan a la mente, que afloran a mi corazón. Lo estoy soñando»
– Sevilla ha podido disfrutar de la imagen histórica del Cautivo al pie del Resucitado de Buiza. ¿Cómo está viviendo estos días mágicos?
No nos pilla de nuevo. En 2013 ya estuvo en este templo, donde la hermandad de la Resurrección la acogió para el Vía-Crucis de la Fe, aunque el tiempo nos jugó una mala pasada. En esta ocasión, vuelve a la que ya se siente como su casa. Además, para mí también es como si fuera mi casa, porque mi padre nació justo en la casa que está detrás de la iglesia. Mi padre se crió en ese barrio, esas callejuelas, en esa plaza. Inclusive estudió en el Colegio de La Salle. Son tantísimo recuerdos… Mi primera obra profana, actualmente en el patio de La Salle, un profesor de allí que dio clases a mi padre, el hermano Secundino. Son tantos los recuerdos que me llegan a la mente, que afloran a mi corazón. Lo estoy soñando, como te dije hace un momento. Lo he visto allí junto con el hermano mayor de Resucitado, Miguel, con el hermano mayor de Torreblanca, incluso también coincidí con Dubé de Luque y nos hicimos una fotografía histórica.
«Yo sé que su barrio no lo va a abandonar en ningún momento, como sí hicieron sus discípulos en aquel momento»
– ¿Qué siente particularmente hoy?
Seré consciente mañana… Hoy mi corazón está abierto de par en par, no tiene ni puertas ni ventanas. Está abierto a pecho descubierto para vivirlo intensamente para no perder ni un ápice de esta vivencia, para vivirlo a flor de piel. Es algo histórico. Y desde estas líneas quiero agradecer al Consejo de Hermandades y Cofradías por haber tenido a bien que una imagen de vísperas, la decana en este caso, participe en este acontecimiento. Casi nada. Algo único y extraordinario, que yo sé que su barrio no lo va a abandonar en ningún momento, como sí hicieron sus discípulos en aquel momento. En este caso, el Cristo Cautivo llegará a la catedral con la multitud de su barrio que no lo dejará en ningún momento.
«Hoy será algo único en la Historia de la hermandad. Se va a escribir una nueva página en letras mayúsculas»
– ¿Piensa que será diferente el sentimiento de ver una imagen nacida de su gubia caminando por su barrio a verla entre los muros de la Catedral?
Es diferente el marco, aunque esta imagen está hecha para que procesione por las calles de su barrio, tan necesitado de fe, y donde hacen una labor encomiable, no ya el día de la cofradía en la calle, sino los 365 días que hacen hermandad: lo que mueven en alimentos, en donación de sangre. Son datos que causan admiración. Es digno de admirar a esta querida hermandad, donde la humildad de sus paredes guarda un gran tesoro. Hoy será algo único en la Historia de la hermandad. Se va a escribir una nueva página en letras mayúsculas, a pesar de la corta vida de la cofradía.
– ¿Cuántas veces había soñado con que el Cautivo llegara a la Catedral?
Si te soy sincero, jamás lo soñé. Yo soñaba, ten en cuenta que yo la imagen la hice para una asociación cultural. Yo era un incipiente escultor. Hemos crecido ambos en paralelo. Ella se hizo hermandad de penitencia, yo me hice escultor profesional y vivo de la escultura. Y aquí estamos, para vivirlo todo, lo que nos llegue, lo que la vida nos depare y nos regale. La vida es un regalo.
– ¿Cómo vivirá el traslado y el Vía-Crucis?
Yo lo viviré con suma entrega. Iré a verlo, pero no podré estar tan cerca de él como quisiera, porque no me gusta estar dentro de las bullas. Hay muchas maneras de estarlo. Mi corazón estará con él en todo momento y en todo el recorrido, aunque yo físicamente no lo esté.

– ¿De algún modo siente que está siendo partícipe de la Historia de Sevilla?
Claro que sí. Seremos tres los escultores que hayamos vivido esto: José Paz Vélez con el Cautivo de Santa Genoveva, y Duarte con las Cinco Llagas hace un par de años. Mi bisabuelo vivirá esta imagen como suya, y yo la viviré como si fuera de él. Todavía él no ha visto una imagen cristífera suya presidiendo el Vía-Crucis.
«Hoy echaré mucho de menos a mi padre»
– ¿Echará de menos a alguien a su lado hoy?
Pues sí. A mi padre, lo echaré mucho de menos. No voy a seguir hablando porque me emociono.
«La valiente decisión del Consejo va a marcar un antes y un después»
– La elección de Cautivo pone una reivindicación para las hermandades de vísperas. ¿Merecen mayor protagonismo del que habitualmente se les concede?
Por supuesto. Ya dije anteriormente, que la valiente decisión del Consejo va a marcar un antes y un después en esta nómina de hermandades que en un futuro vendrán a presidir el Vía-Crucis de las cofradías de Sevilla. Es una reivindicación en todos los campos: Vía-Crucis, pregón, cartelería… En muchos aspectos.




