La devoción a la Madre Angelita casi un siglo después de su fallecimiento es un fenómeno que ha traspasado las fronteras de la ciudad de Sevilla, no sólo por toda la geografía andaluza y española, sino mundial. Quince años después de su canonización, la Hermandad de Jesús Sin Soga de la localidad sevillana de Écija propondrá a sus hermanos la incorporación de Santa Ángela de la Cruz como cotitular de la corporación. Así lo decidirá la cofradía del Viernes Santo astigitano en cabildo general extraordinario, previsto para el próximo sábado día 1 de diciembre en la casa-hermandad, sita en calle Jesús Sin Soga 2A, a partir de las 16:30 horas.
La imagen de Santa Ángela de la Cruz que la corporación venera en su sede canónica, la Iglesia de Santa Bárbara, fue encargada por la propia hermandad tras acuerdo de cabildo general de hermanos en 2002 con motivo del XXV Aniversario fundacional de la cofradía. Además, en esta misma asamblea se aprobó nombrar Camareras Perpetuas de la imagen a las Hermanas de la Cruz. Durante unos días, la talla de Madre Angelita estuvo expuesta a la veneración de los fieles en la Casa Madre de Sevilla. Se trata de una obra de Francisco Fernández Enríquez, padre del imaginero Dario Fernández Parra, siendo bendecida por José Antonio Infantes Florido, arzobispo emérito de Córdoba.
No obstante, el vínculo de la Hermandad de Jesús Sin Soga con las Hermanas de la Cruz se remonta a la época fundacional de la misma, a partir de 1977. Además, desde el pasado año la cofradía posee una reliquia de Santa Ángela de la Cruz, donada por la propia congregación y que recibe la veneración de los fieles junto a la imagen de la santa.
La corporación astigitana tiene como uno de sus fines primordiales la caridad cristiana como modo de perfeccionamiento espiritual y como práctica que nos define como cristianos. Alegando que «desde la sencillez y la humildad encontramos a Cristo en nuestros hermanos pobres y necesitados», la hermandad asegura que «el mejor espejo, el mejor ejemplo en nuestro sencillo quehacer cotidiano es el camino de Cruz que Madre Angelita transitó en su vida terrenal».





