José María Bellido entrega un regalo a la Fuensanta, en nombre de todos los cordobeses

Resulta incuestionable que soplan nuevos vientos en el Ayuntamiento de Córdoba en muchos aspectos. También en lo que se refiere a la relación de los representantes de todos los cordobeses con las tradiciones más íntimamente enraizadas en la idiosincrasia de la ciudad. Y es que la presencia de miembros del equipo de gobierno en todos los frentes, se ha convertido en una constante que tiene su lógico reflejo en la asistencia a los distintos acontecimientos de índole cofrade, que se reproducen en los cuatro puntos cardinales de la ciudad.

Así ha vuelto a suceder, una vez más, cuando la copatrona de Córdoba, Nuestra Señora de la Fuensanta Coronada, recorra las calles de su ciudad convirtiendo en singular, por obra y gracia de su elegante caminar, un nuevo 7 de septiembre. Una presencia que deriva de un equipo de gobierno que ha devuelto a la Virgen, una de las devociones esenciales de los cordobeses, al lugar que le corresponde, por historia y por jerarquía. De ahí que este sábado, tal y como adelantamos en Gente de Paz, como anticipo de la procesión que la Madre de Dios protagonizará bajo el cielo de Córdoba, el alcalde, José María Bellido, en nombre del equipo de gobierno que preside y de todos los cordobeses, ha hecho entrega a la Fuensanta de un regalo muy especial, una ofrenda que viene a simbolizar la inmutable relación que tienen los cordobeses con Ella.

Se trata un hermosísimo broche, diseñado y ejecutado por el artista cordobés Rafael González Quesada, como un monograma con las letras F de Fuensanta y C de Córdoba rematado por una corona real, en alusión al veinticinco aniversario de la Coronación Canónica de la Virgen y a la indisoluble unión de la Fuensanta con su ciudad. La pieza está realizada en plata de ley con baño de oro, engastados con circonitas de cristal de Swarovski (siguiendo la técnica de grafilado), esmeraldas, rubíes y perlas. Un presente de amor, dotado de un incalculable valor artístico, emotivo y sentimental, de todos los cordobeses para su Patrona.