El meollo de este asunto no es que el acuerdo esté formalizado por escrito, más allá de la validez jurídica de los acuerdos verbales, amparados por el Código Civil español, que cualquier persona versada en la materia conoce a la perfección -existe mucha jurisprudencia al respecto-, sino que una de las partes implicadas no ha entregado a tiempo un encargo que debía estar concluido en 2023 y que otra de las partes implicadas no ha tenido la destreza suficiente como para exigir que se cumplan los compromisos adquiridos
La Hermandad cordobesa de la Entrada Triunfal, popularmente llamada La Borriquita, ha emitido un comunicado público afirmando que no ha vendido ningún paso a ninguna hermandad, lo que implica que no ha vendido ningún paso a la Pro Hermandad de la Bondad. Cabe recordar que tras haber ensayado con el paso de la Borriquita el pasado domingo, la Bondad ha tenido que optar por recuperar su paso antiguo, coloquialmente llamado el paso «chico», que ha sido traído ex profeso desde Alicante para poder realizar la procesión del próximo sábado, toda vez que al no estar terminado el nuevo paso de la Borriquita, la Bondad no ha podido esperar más para contar con el antiguo paso de la Hermandad de San Lorenzo, en el que procesionó el Señor de los Reyes el pasado Domingo de Ramos.
Resulta complejo afirmar que no existe un acuerdo de venta entre ambas partes en estas circunstancias. Sin embargo, en el comunicado emitido al efecto, la Borriquita afirma que no existe contrato alguno suscrito con ninguna hermandad para vender su paso y aclara que la corporación interesada en adquirirlo (La Bondad, que hasta ha ensayado con el paso) tendrá prioridad. Precisamente la ausencia de contrato es lo único que podría explicar la infinita paciencia demostrada por la Pro Hermandad de la Fuensanta en todo este asunto. Lo cual no quiere decir, en absoluto, que el acuerdo no exista, ni es el fondo de la cuestión, sino el perjuicio sufrido por dos hermandades de Córdoba por la demora en la ejecución de un paso.
El meollo de este asunto no es que el acuerdo esté formalizado por escrito, más allá de la validez jurídica de los acuerdos verbales, amparados por el Código Civil español, que cualquier persona versada en la materia conoce a la perfección -existe mucha jurisprudencia al respecto-, sino que una de las partes implicadas no ha entregado a tiempo un encargo que debía estar concluido en 2023 y que otra de las partes implicadas (la hermandad de San Lorenzo) no ha tenido la destreza suficiente como para exigir que se cumplan los compromisos adquiridos. Decir que no es cierta una noticia, que desvela muchos aspectos, sólo porque el acuerdo entre la Borriquita y la Bondad aún no se ha formalizado por escrito, es absolutamente ridículo y no resta responsabilidad alguna ni a quien ha sido incapaz de cumplir su compromiso (el carpintero) ni a quien ha sido incapaz de hacer que se cumpla (la Borriquita). Ni resta perjuicio a quien ha estado esperando hasta el último momento para poder contar con el paso con el que había acordado poder contar (La Bondad). Que le pregunten a los costaleros de la Bondad que, tras haber ensayado con el paso de la Borriquita, se han quedado fuera de la cuadrilla porque no caben en el «paso chico».
Conviene subrayar que el pasado 22 de noviembre de 2022, los hermanos de la Bondad celebraron en la Parroquia de Nuestra Señora de la Fuensanta una trascendental Asamblea de índole Extraordinario en la que se aprobó la adquisición del paso de misterio perteneciente a la hermandad de la Entrada Triunfal de Córdoba. Así mismo se aprobó la venta del actual paso de misterio de Nuestro Padre Jesús de la Bondad. Repetimos: Resulta complejo afirmar que no existe un acuerdo de venta entre ambas partes en estas circunstancias. Por otro lado, el pasado 31 de julio la Hermandad de la Borriquita celebraba un trascendental cabildo de carácter extraordinario, que tenía lugar en los salones parroquiales de San Lorenzo, para aprobar la realización de un nuevo paso procesional para el Misterio que preside Nuestro Padre Jesús de los Reyes en su Entrada Triunfal, la bellísima imagen que gubiara el insigne escultor bujalanceño Juan Martínez Cerrillo. Un paso que debía haberse estrenado en 2023.
Adicionalmente, en el citado comunicado se afirma que el medio que se ha hecho eco de este complejo asunto no ha contrastado la información. Un medio que solamente puede ser Gente de Paz, toda vez que hasta el momento ha sido el único que ha publicado al respecto. Nada más lejos de la realidad. Desde el pasado mes de diciembre, hasta en seis ocasiones se ha contactado con el hermano mayor de la hermandad, Víctor Martínez, para aclarar este asunto. En el transcurso de algunas de estas conversaciones el mandatario reconoce que la Bondad quiere seguir contando con su paso y añade que si la Bondad quiere seguir contando con su paso el día que venga el nuestro nuevo tendrá que esperar a que venga. Cabe enfatizar que lo único que la Hermandad de la Borriquita desmiente, con mayor o menor acierto, es que el acuerdo con la Bondad esté formalizado por escrito, ningún otro aspecto de la información desvelada por Gente de Paz.
Sea como fuere, con comunicado o sin él, es absolutamente incuestionable el acuerdo alcanzado entre ambas hermandades, reconocido por el hermano mayor de la Borriquita, aprobado en cabildo extraordinario por la Bondad y conocido perfectamente por todo el mundo implicado, exista o no contrato firmado. Igualmente, resulta indiscutible que es la Bondad la máxima perjudicada por toda esta delirante historia, que tiene ramificaciones en otras localidades andaluzas, como Sevilla. Finalmente, es también incuestionable que solamente la dejación perpetrada por quienes han sido incapaces de hacer cumplir sus compromisos -entendemos que estos sí firmados- a las personas responsables de no haber entregado a tiempo un paso que, en fase de carpintería tendría que haber sido estrenado en 2023, puede explicar la «situación berlanguiana» en que ha terminado derivando un asunto del que se quiere hacer responsable a quien lo ha desvelado, precisamente por haberlo desvelado. Si un encargo no está terminado a tiempo la culpa no es del pregonero sino de quienes no han cumplido sus compromisos y de quienes han sido incapaces de lograr que estos compromisos se cumplan.





