La cantidad no siempre vence. Parte II

Esta hermandad es mejor porque lleva más nazarenos que aquella otra”, “este paso es mejor que el de ayer porque lleva más costaleros de relevo”, “la banda de ayer era peor porque solo eran 50, y en la de hoy son 90” … Y un sinfín de expresiones de este estilo. Puede ser que en algunos casos se lleve razón, pero hay muchos otros en los que no. Todo esto, una vez más, va en función de la moda que haya de turno.

Este extracto de un artículo que escribí allá por 2019, me hace llevar la razón una vez más, y ya creo que van unas pocas.

El pasado fin de semana, la banda del Amor de Úbeda, dirigida por Cristóbal López Gándara, demostró en la ciudad de Sevilla lo que es defender el titular de este artículo: la cantidad no siempre vence.

La banda del Amor se trata de una formación musical de cornetas y tambores, la cual tiene una calidad musical exquisita y defiende auténticas obras que a más de una formación denominadas “de primera” les gustaría. Con apenas 50-55 músicos (si me equivoco, por favor, corríjanme), este grupo ha demostrado que no hace falta nada más que trabajo, trabajo y más trabajo, así como ganas de trabajar, para conseguir una exquisita interpretación de la música que hacen. Afinación, potencia y un repertorio excelso caracterizan a la banda que parece haber abierto los ojos a la mayoría de los cofrades, sobre todo en la ciudad de Sevilla, donde todo parece ser distinto.

Y es que la realidad es esta. Existen muchas bandas, ya sean agrupaciones o bandas de cornetas y tambores, que con menos componentes están a la altura de las grandes, algunas incluso por encima. ¿Y qué nos dice esto? Que no es necesario tener 150-180 músicos para hacer una música de tal gran nivel. Al contrario, a mi parecer, un número tan grande de componentes, no saca todo el potencial de la banda. 

Por lo tanto, y a modo de reflexión para aquellas bandas que se ven mermadas por otras grandes que se dedican a lavar la cabeza de los componentes de fuera: seguid de frente y sin miedo, todo es posible.