Hay noticias que jamás deberían ser contadas en la medida en que únicamente ponen de relieve la fugacidad de la vida y el triste desenlace que en ocasiones el devenir de los acontecimientos parece convertir en inevitable. David Piqueras, ese hombre por quien buena parte de la sociedad cordobesa y en particular la Córdoba Cofrade se había movilizado de forma masiva a raíz de su desaparición el pasado domingo ha aparecido sin vida este jueves en el Parque de Levante. Tenía 36 años.
Las reacciones de cofrades y Cofradías no se han hecho esperar. Las redes sociales se han preñado inmediatamente de muestras de condolencia y de manifestaciones de todo tipo que subrayan el dolor y la desazón por un desenlace temido que lamentablemente se ha materializado.
Hermandades como el Buen Suceso, la Entrada Triunfal o los Dolores, de las que Piqueras era costalero y formaciones musicales como la Agrupación del Cristo de Gracia con la que el fallecido tenía lazos familiares ha manifestado su pesar a raíz de conocerse la noticia al tiempo que decenas de muestras de condolencia se han multiplicado sin cesar a lo largo de toda la tarde poniendo en evidencia la tristeza y el estupor que han inundado a los cofrades de Córdoba.
Lo decíamos al principio. Hay noticias que ojalá nunca tuviesen que ser contadas. Noticias que solamente pueden concluir con una oración y un minuto de silencio.





