La Virgen de la Victoria ya reina en el altar mayor de Santa María tras largos meses de duro trabajo para la materialización del sueño ideado por unos pocos y que ha llegado a su culmen en esta esplendorosa mañana. La dolorosa, que ha sido realizada torrecampeño Antonio Parras, ha sido recibida en su Sede Canónica por las Juntas de Gobierno del Grupo Parroquial de la Tercera Caída y la Hermandad de la Estrella de Córdoba que, como informamos hace escasos días en este medio, ha amadrinado la bendición de la corporación linarense. La imagen mariana ha sido ataviada con un manto rojo y con la toca de salida de la Virgen de la Estrella de Córdoba para presidir su Bendición que ha corrido a cargo del Reverendo Sebastián Pedregosa Reche párroco de la Basílica y director espiritual del Grupo Parroquial.
La dolorosa tiene la cabeza ligeramente inclinada hacia la derecha y mantiene una triste mirada perdida hacia el suelo, sobre sus mejillas se pueden apreciar la caída de cinco lágrimas que manan de unos ojos casi cerrados que expresan la tristeza y resignación de la Madre de Dios. La Imagen muestra una gran similitud con la Virgen de la Estrella de Triana en cuyo rostro se pueden apreciar grandes rasgos que la identifican con una de las devociones más importantes de la Capital hispalense.
Con todo esto, la Virgen de la Victoria ha iniciado una nueva etapa en la joven Corporación de Santa María y en la Semana Santa linarense que ya espera con gozo su primera salida procesional.









