Al igual que sucede en todos los posibles contextos, el tiempo es siempre el factor clave para entender debidamente el progreso de una hermandad. Un progreso que, a veces, puede ser más o menos llamativo o manifiesto dependiendo de si esos cambios se han ido produciendo con mayor discreción – como a menudo ocurre con las actividades rutinarias de las cofradías – o, por el contrario se lleva a cabo de forma pública hasta el punto de que el propio pueblo sea testigo de dicha evolución.
En el caso de la Hermandad del Buen Suceso, esas modificaciones se han ido reflejando de forma especialmente evidente en el paso de misterio, que a lo largo de los años ha sido objeto de mejoras e innovaciones que han llevado al enternecedor titular de la corporación a procesionar sobre el inacabado aunque prometedor paso de rocallas y líneas curvas remodelado por Miguel Ortiz. Asimismo, la escena ha ido variando en diversos períodos hasta dar forma a las magníficas tallas que actualmente acompañan a Nuestro Padre Jesús del Buen Suceso, todas ellas realizadas por Miguel Ángel González Jurado.
En lo que respecta a las tallas que entonces componían el misterio, cabe destacar, por supuesto, la del dulce nazareno – del siglo XVII, procedente de la Iglesia de la Magdalena – y el resto de figuras, también de considerable antigüedad y distintos orígenes, pues la Virgen provenía del desaparecido convento de los mínimos y las demás de las ermitas de San José o el Buen Suceso.
Por aquellos años, la escena quedaba compuesta por las imágenes de la Santísima Virgen, San Juan Evangelista – del que ya hemos hablado en anteriores publicaciones de Gente de Paz y que, al igual que el paso, había pertenecido a la Hermandad de la Paz hasta que esta decidió recuperarlo recientemente – Santa María Magdalena y Simón de Cirene.
Durante algunos años, la cofradía optó por ir reubicando las imágenes que escenificaban el Encuentro entre el Señor y la Santísima Virgen, dando lugar a diferentes composiciones de las que dan pruebas muchas de las fotografías que se fueron realizando. De este modo, es posible ver a través de ellas cómo el Señor quedaba ubicado en la parte frontal del paso junto a su Madre, quedando las restantes distribuidas hacia el centro y la trasera. En contraste con lo dicho previamente, otras instantáneas – como en la que la Hermandad del Buen Suceso se dispone a subir la Calle Claudio Marcelo – muestran al Señor en medio del paso, con la talla de la Virgen a su derecha, Santa María Magdalena y San Juan en la frontera colocados frente al titular y, como es natural, con el Cirineo en la parte trasera sujetando el peso de la cruz.







