La hermandad de Villaviciosa siempre con los enfermos

Hay hermandades que protegen y conservan de un modo muy especial las tradiciones heredadas, potenciándolas y dotándolas de un significado que trasciende al paso del tiempo. Corporaciones que son capaces de destilar el aroma del mimo por el detalle y el amor por las cosas bien hechas en cada una de las ocasiones en que toman partido en una iniciativa. Una de estas hermandades es la hermandad de Villaviciosa, una de las corporaciones señeras y señoras del tiempo de Glorias de la ciudad de San Rafael,

Una nueva muestra de su singular cuidado de su celo por los detalles, tendremos oportunidad de vivirla con motivo de la celebración de la jornada mundial del enfermo, que tendrá lugar el próximo 11 de febrero. Con tal motivo, la corporación lefítica se ha sumado a una unción de enfermos, a las 12 horas, organizada por la Real Parroquia de San Lorenzo Mártir y promovida por su párroco, Rafael Rabasco. Una cita que, pese a estar organizada por la Parroquia, evidencia la implicación ineludible de la hermandad traducido en su difusión en aras de alcanzar una participación masiva.

Conocida es la condición de la Virgen de Villaviciosa como patrona de enfermería. Una distinción que va más allá del mero reconocimiento y bandera de un título de patronazgo, para materializarse en iniciativas como esta, en virtud de la cual, se busca y se alcanza la protección y el amparo de la Madre de Dios, en la categoría de intermediaria celestial, para salvaguardar a quienes más lo necesitan, los enfermos, que. si bien en esta ocasión está organizada por la Parroquia en la que habita, ello no va en menoscabo del compromiso de la hermandad con la noble causa que la inspira.

Una condición histórica que, pese a que alcanzó la oficialidad de la mano del Papa Benedicto XVI, ha acompañado a los largo de los siglos a la imagen lefítica. No en vano, ya en el siglo XIV la Virgen bajaba desde su antigua ermita hasta la ciudad cuando concurrían desastres que afectaban a la salud de la población, como las grandes epidemias que se cebaron con la ciudad en épocas pretéritas. Conocida es también la devoción que le profesaba a esta advocación el Padre Cristóbal, fundador de la Congregación y el Hospital de Jesús Nazareno de Córdoba.

De este modo, la celebración de este evento en presencia de la Patrona de Enfermería permitirá que se vuelva a tender su mano sobre los enfermos, para concederles su abrigo y apoyo, en la cercanía del Divino Salvador.