En las últimas horas, una ardua polémica se ha reproducido con insistencia por diversas redes sociales, a consecuencias de una reunión de Tuppersex que ha tenido lugar en la sede social de una hermandad malagueña, la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Málaga La Caleta.
Reunión acerca de la cual la filial rociera ha querido salir al paso mediante un comunicado emitido a través de sus medios oficiales de comunicación. Un comunicado en el que la Junta de Gobierno manifiesta que «el acto realizado no fue un acto organizado por la propia hermandad sino que se trató de la cesión del espacio de la sede a una librería malagueña, por segundo año consecutivo, con el objetivo de desarrollar un evento exclusivamente cultural consistente en la presentación de libros de diversas temáticas».
Además el comunicado aclara que «en ningún momento ni la autoridad eclesiástica, ni el director espiritual, han tenido conocimiento de la existencia y contenido del evento, al igual que tampoco la propia Junta de Gobierno, ni hermanos de la Hermandad ha participado en la organización, confección del contenido y desarrollo de la actividad reseñada».
No obstante la Junta de Gobierno ha dejado meridianamente claro que no quiere ningún momento «eludir la responsabilidad que le compete, dado que no se ha supervisado y controlado diligentemente el contenido del evento, error que desde la presente se suma y se reconoce». Con tal motivo la hermandad ha decidido «no ceder la casa hermandad para eventos o actividades que no sean las propias del día a día de la vida» de la corporación rociera.
Finalmente la Junta de Gobierno manifiesta «su profundo pesar y sus más sinceras disculpas a los hermanos, entidades religiosas y personas que se hayan podido sentir ofendidas» al tiempo que agradece «las múltiples muestras de apoyo recibidas de todos los ámbitos».





