La Línea retorna a su carrera oficial de siempre

El asunto de la carrera oficial es uno de esos que da para conversar en prácticamente cualquier rincón de nuestra geografía. La Línea de la Concepción había situado la carrera oficial durante décadas por la insigne calle Real, que une la Plaza de la Constitución con el Santuario de la Inmaculada Concepción, es decir, centro neurálgico del municipio gaditano.

Sin embargo, hace unos años se decidía emplazar la carrera oficial por un itinerario diferente, comprendiendo las calles San Pablo, Carboneros (con el tránsito por el tradicional Paseo Fariñas), desembocando al Santuario de la Inmaculada a través de la angosta calle Alfonso X. Un cambio que no terminó de convencer en su totalidad a los cofrades de la ciudad, que añoraban el transitar por la larga calle Real de las Cofradías.

El Consejo Local de Hermandades y Cofradías de La Línea ha comunicado que se retornará a la calle Real, comenzando como siempre en la esquina con la calle Clavel, para que sea el itinerario común para todas las Hermandades linenses. La decisión, en palabras del máximo organismo cofrade de la ciudad, persigue «mejorar en la medida de nuestras posibilidades la Semana Santa de nuestra ciudad», añadiendo que «Nos hicimos eco del clamor popular existente al respecto, en el estudio y revisión previo que veníamos realizando desde hace un tiempo de nuestra carrera oficial, considerando finalmente la total viabilidad y mejora para la misma que tal decisión implicaba. Nos encontramos en estos momentos trabajando para llevarla a cabo». Desde el Consejo Local también se agradece al alcalde y los hosteleros de la tradicional calle Real, quienes han acogido la medida con plena disposición a colaborar para que este retorno sea de la mejor manera posible.

De este modo, se pierden estampas bellísimas como el paso de las Cofradías por la Plaza Fariñas, pero también se evita pasar por otros tramos que no resultaban del todo conveniente para ser parte de una carrera oficial, con cables y asfaltado en mal estado. En contrapartida, se recupera la típica estampa de la Semana Santa linense de las hileras de nazarenos desfilando por la prolongada calle Real, buscando en el horizonte la Plaza de la Inmaculada para poner así la guinda al recorrido oficial de las Cofradías.