A pesar de que aún quedan varios días y que, como es de sobra conocido, la predicción meteorológica suele propiciar con frecuencia, múltiples errores que el universo cofrade sufre cada año, lo cierto es que cuando queda menos de una semana para que Andalucía viva una de las jornadas más mágicas del año, la predicción meteorológica no se presenta en absoluto halagüeña con vistas a la tarde noche de la víspera del Día de la Epifanía, cuando está previsto que sus Majestades los Reyes Magos de Oriente, Melchor, Gaspar y Baltasar, recorran las calles de todos los rincones recogiendo y alimentando la ilusión de niños y mayores.
La predicción de la Agencia Estatal de Meteorología garantiza en estos momentos estabilidad hasta el día 4 de enero, con una predicción de precipitaciones inexistente. Una estabilidad que se trunca precisamente con la llegada del día 5, pasando del cero absoluto a un 95 % de probabilidad de que llueva. Un porcentaje que se mantiene en el 70 % para el día 6 de enero. Una circunstancia que, de confirmarse, daría al traste con las diferentes cabalgatas que recorren en esa noche mágica las calles de toda Andalucía y frustraría las ilusiones de propios y extraños.
Aún así, la distancia que aún nos separa del día 5 permite alimentar ciertas esperanzas de que estas predicciones vuelvan a equivocarse una vez más y, a medida que vayan pasando las jornadas, se despeje el horizonte de incertidumbre que en estos momentos revelan los modelos de predicción. Cabe esperar que en una caso u otro, no vuelvan a reproducirse los hechos que tuvieron lugar en ciudades como Córdoba hace un par de años, cuando una lluvia producida con anterioridad a la cabalgata, motivó su incomprensible suspensión por una aún más incomprensible falta de previsión en el diseño de las carrozas, en lo que a su estructura eléctrica se refiere, que provocó que los responsables de la cabalgata suspendieran el evento porque el hecho de que las carrozas estuviesen mojadas representaba un riesgo para las personas que deberían haberlas ocupado, entre la airada protesta del pueblo de Córdoba que se quedó sin cabalgata a pesar de que no cayó ni una gota de agua en toda la tarde noche.
De momento habrá que esperar acontecimientos.





