La Madrugá es testigo de la vuelta del Gran Poder a las calles de Sevilla

Tras su Santa Misión en octubre el Señor de Sevilla inunda las calles con su Gran Poder

Está Madrugá está siendo escrita con letras de oro en la historia de Sevilla, con la vuelta a las calles de sus más veneradas imágenes.Entre ellas, el Señor, el Maestro…el Gran Poder.

Un Dios que con solo mirarte hace que se te remuevan los sentimientos y afloren como las flores que nos trae la maravillosa primavera.

La Plaza de San Lorenzo, la que siempre lo espera, la que lo arropa siempre, aconteció a primeras horas de la madrugada la salida de su eterno Dios. Con una zancada eterna el Señor de Sevilla ponía los pies en la noche más mágica del año.

El Mayor Dolor de los sevillanos al verlo caminar, es también el de su bendita madre que aliviada por el joven San Juan, lo acompaña siempre hasta el final.

Que Sevilla le rece, y que él con su inmenso poder alivie nuestras penas y siempre esté presente en nuestras alegrías, porque su Amor es infinito y en a sus pies lleva el peso de toda la humanidad.