La hermandad de la Merced, acaba de dar un paso más en el camino emprendido por la corporación que preside Antonio Ruf, en el objetivo de dotar al altar itinerante en el que camina entronizada cada Lunes Santo la dolorosa de Buiza de unos nuevos respiraderos, poniendo a la venta los antiguos respiraderos del paso de palio de la Virgen de la Merced. Unas piezas realizadas en metal plateado, repujado y cincelado, realizadas por el taller sevillano de Manuel de los Ríos y restaurados en el taller de Villarreal en Camas. La intención de la hermandad, si todo se desarrolla dentro de los cauces normales sería estrenar el nuevo respiradero frontal la próxima primavera, si bien este extremo no ha sido aún confirmado de manera oficial.
Esta noticia se complementa con la que se produjo el pasado 15 de octubre en virtud de la cual se informaba de la adquisición de dos candelabros de cola para el paso de palio de Santa María de la Merced. Dos piezas compradas a la jerezana hermandad de la Paz de Fátima, realizados en metal plateado por el orfebre sevillano Jesús Domínguez Vázquez, de nueve puntos de luz cada uno. Una adquisición que venia a profundizar en la reforma del paso de palio que tiene en los nuevos respiraderos uno de sus objetivos prioritarios, cuyo trabajos están siendo llevados a cabo por el cofrade y antiguo máximo responsable de la corporación mercedaria, Manuel Valera Pérez, uno de los orfebres que dominan el escalafón artístico actual, cuyos trabajos, lo han llevado a obtener un reconocimiento elevado en el ámbito de las cofradías.
De este modo, se enriquecía el conjunto que configura el altar itinerante de Santa María de la Merced, una de las prioridades que se marcó desde el primer momento el actual máximo responsable de la corporación del Lunes Santo, desde que se hiciera cargo de la vara dorada de la hermandad. Los candelabros de cola no serán los únicos elementos del palio procedentes de la ciudad jerezana ya que los varales fueron adquiridos a la hermandad de la Borriquita. Unos elementos que se unen al resto de la orfebrería del paso, la candelería que diseñara Rafael de Rueda, iniciara Díaz Roncero en 2001 y culminase por José María Navarro y las jarras y la peana de Manuel de los Ríos, así como los respiraderos, restaurados en el taller de Villarreal en Camas y al bordado que, bajo diseño de Fray Ricardo de Córdoba bordase Piedad Muñoz, a excepción del interior de las bambalinas laterales ejecutado por Antonio Villar.
Cabe recordar que fue en septiembre de 2015 cuando fue presentado a los medios, en un acto sencillo y lleno de lecciones de catequesis y con una puesta en escena sobria, elegante, pero a la vez llena de argumentos tantos técnicos como explicaciones, el diseño de nuevos respiraderos para el paso de palio de la cofradía mercedaria. Un acto que tuvo lugar en el salón de actos de la hermandad mercedaria que supuso el primer paso de este ilusionante proyecto que cada vez se halla más al alcance de la mano.





