Tomo prestado el título de este artículo a partir de una excepcional marcha procesional «La Música que nos Une», compuesta por Jesús Piñero, director de la Agrupación Musical de la Sentencia de Jerez, para hablar de una formación que, a pesar de no ser muy notoria mediáticamente hablando, es una verdadera joya que podemos disfrutar en nuestra querida Andalucía.
Lo confieso, los cofrades andaluces en ocasiones pecamos de chovinistas, y podemos llegar a pensar que las mejores formaciones se encuentran aquí «abajo» y que, por el mero hecho de tener denominación de origen con sello andaluz, son superiores a alguna banda foránea que se atreva a pisar nuestra tierra. Nada más lejos de la realidad, y son muchos los ejemplos de bandas no andaluzas que triunfan en nuestra tierra y que, por qué no decirlo, destacan sobre las demás. Bandas como la Victoria o la Cena de León, Rosario de Crevillent, Santo Tomás de Villanueva de Ciudad Real, los Coloraos de Daimiel o el Amarrado de Ávila han brindado su música con gran brillantez en distintos puntos de nuestra tierra, hasta tal punto que, en opinión del que les habla, nuestra Semana Santa no sería lo mismo sin ese brillante granito de arena que aportan las bandas foráneas en nuestras Hermandades.
Una de las bandas que lleva años ofreciendo sus sones en nuestra tierra es la Agrupación Musical de la Expiración de Salamanca. Una banda que nació en el año 1998, cuando se fusionaron la Agrupación Musical de la OJE y la Banda de Cornetas y Tambores Almavera con el objetivo de formar una gran formación musical que pudiera tocar en la Semana Santa de Salamanca. Sin embargo, al siguiente año y con tan poco tiempo de vida debutaron en Andalucía, nada más y nada menos que acompañando a la Hermandad del Prendimiento de Málaga capital. Este signo tan atípico de estrenarse en una de las grandes Semanas Santas de Andalucía era un indicio inequívoco del destino que se le tenía reservado la formación salmantina. Desde entonces, amén del crecimiento de la banda año tras año, su música ha sonado y en algunas ocasiones continúa sonando, en sitios como Madrid, Salamanca, Palencia, Parla, Sevilla, Algeciras, Alcalá del Valle, Cantillana, Martos, Torredonjimeno o Andújar, entre otros lugares.
Uno de los aspectos que más destaca en esta magnífica formación musical castellanoleonesa es el atrevimiento y la enorme variedad en su repertorio, que ronda las setenta marchas procesionales que están a disposición de todas las Hermandades que confían en sus servicios. Diversos estilos confluyen en los sones de la Expiración, y es que se pueden escuchar marchas de Virgen de los Reyes de Sevilla, como «Y al Tercer Día» o «Tu Misericordia», de la Redención también de Sevilla, como «Bajo la Luz de tu Mirada» o «Madrecita del Espino», o de Pasión de Linares, como «Redención, Pasión y Amargura» o «Sangre en tus Clavos». Por otra parte, poseen diversas perlas de otras formaciones andaluzas de primerísimo nivel, como «Corazón de San Juan», de San Juan de Jerez de la Frontera, «El Caminar de tu Pasión» de la Estrella de Granada, «La Música que nos Une» de la Sentencia de Jerez, «Costaleros del Amor» del Despojado de Jaén o «Estrella Reina del Cielo» de la Estrella de Dos Hermanas. De todo este elenco de formaciones musicales, en el que faltan por mencionar muchas otras, se desprende la idea que me transmite esta gran banda salmantina. Esa idea es el respeto y la admiración que esta formación profesa a la Semana Santa andaluza, sus Hermandades y sus bandas, y son dos cualidades que en un mundillo en ocasiones tan desvirtuado y turbio son dignas de alabar. Además, la banda posee un gran número de marchas propias, que han venido a enriquecer más si cabe el amplio repertorio de la formación, como «Dulce Esperanza» o «Así en la Tierra como en el Cielo».

La banda, compuesta por unos 65 componentes, demuestra un alto nivel interpretativo en la nada sencilla tarea de tener setenta composiciones en sus carpetas que pueden ser requeridas para ser tocadas en cualquier momento, sin necesitar para ello un centenar de músicos. Todo ello es, sin duda, fruto del arduo trabajo de todo un año que se ve reflejado en sus actuaciones en la calle cada Semana Santa, cuando traen, llenos de ilusión, respeto y devoción, su pentagrama bordado en esfuerzo, sudor y en ocasiones lágrimas. Todo ello con la mayor humildad del mundo listos para ofrecer su música a modo de oración tras una imagen sagrada de nuestra geografía. Siempre he valorado mucho este tipo de cualidades que no están directamente relacionadas con la música, puesto que soy partidario de pensar que tras de un banderín siempre se encuentran personas que lo han dejado todo durante un año completo para dar lo mejor de sí tras un paso en la Semana Santa, y cuando se encuentra una formación musical con una idiosincrasia tan noble y humilde como la de la Expiración, no queda otra que aplaudir. Más aún cuando el nivel musical ofrecido alcanza cotas tan notables, demostrando gran osadía y atrevimiento para hacer lucir a las sagradas imágenes en la calle de la mejor forma posible
En la Semana Santa de 2018, sus sones volverán a hacerse escuchar el Domingo de Ramos en Salamanca, en un binomio digno de conocer entre su música y el paso de misterio de Jesús Despojado, que tantas chicotás para el recuerdo deja para los músicos de la Expiración. El Lunes Santo su música se desplaza hasta Cáceres para acompañar a Nuestro Padre Jesús de la Salud, una Hermandad con la que mantienen una gran relación que se viene fortaleciendo desde hace muchos años. El Jueves Santo desembarca la banda salmantina en nuestra tierra, para acompañar a Nuestro Padre Jesús de la Humildad de Torredonjimeno. La Madrugá del Viernes Santo amanece de la mano de la Expiración en una tierra de tanta importancia en lo que a Hermandades se refiere como Andújar, tras los pasos de Nuestro Padre Jesús Nazareno. El triplete de acompañamientos en Andalucía se cierra en Cañada Rosal de la provincia de Sevilla, acompañando a la Asociación Cofrade de la Misericordia tras los pasos del crucificado. Finalmente, la guinda a la Semana Santa de la banda salmantina se encuentra el Domingo de Resurrección en Plasencia, donde acompañan al Señor de la Pasión.

No quiero obviar el mérito que tiene una banda tan lejana geográficamente prefiera traer sus sones a nuestra tierra en lugar de quedarse en poblaciones cercanas, tal y como hacen la inmensa mayoría de bandas por aquellos lugares. Tener en cuenta aspectos que trascienden la comodidad a la hora de firmar un contrato es algo digno de reseñar, más aún cuando el hecho de que haya tanta distancia entre Castilla y León y muchos puntos de Andalucía hace que los costes de desplazamiento se encarezcan y, por tanto la rentabilidad económica pueda ser mejor. Sacrificar beneficio económico y comodidad por conseguir un mayor disfrute en nuestra tierra es algo que merece un reconocimiento público, puesto que no es la norma habitual. Tampoco lo es para muchas formaciones musicales andaluzas que bien harían en valorar lo que tienen fijándose en el ejemplo de bandas como la Expiración de Salamanca, que con tanta admiración, cariño y respeto tratan a las Cofradías de nuestra amada Andalucía.
Vaya desde aquí este humilde homenaje a esta banda salmantina, que lleva tantos años dejándolo todo en su tierra, tanto sus familias como sus Hermandades, lo que les vale no pocas críticas, con tal de ser parte activa de esta bendita locura en la que vivimos los andaluces. Bandas como la Expiración han sido, son y serán una pieza fundamental del engranaje que supone la Semana Santa de Andalucía en general, que hace muy bien abriendo las puertas a formaciones foráneas tan ávidas de brindar su manera de entender la pasión por la Semana Santa de la mano de la música cofrade por nuestras calles. Que nadie silencie vuestra música jamás. Gracias por bajar a nuestro paraíso del sur y que suene la Expiración en nuestra tierra muchos años más…





