El próximo 9 de noviembre a las 17 horas, en el transcurso de la emotiva Eucaristía que la corporación capuchina ha concebido en memoria del imaginero de bujalance Juan Martínez Cerrillo en la iglesia de la Merced que servirá de preámbulo para el traslado de las nueve imágenes que participarán en la muestra que tendrá lugar en su honor en la iglesia de Santa Victoria entre el 11 y el 22 de noviembre, habrá cabida para otro acontecimiento cargado de una especial simbología el hermanamiento entre la Hermandad de la Paz y Esperanza y la Hermandad del Cristo del Amor y la Virgen de la Paz de Lucena, conocida popularmente como «Campanitas» por el característico sonido de su paso de palio cuando camina bajo el cielo de la Semana Santa lucentina, cuya titular mariana es obra de Martínez Cerrillo, al igual que la Paloma de Capuchinos, y participará en la exposición.
Un hermanamiento que no es más que la materialización de una vinculación que se remonta décadas. Hay que recordar que el manto que lució hasta hace poco la Virgen de las Campanitas, como es conocida popularmente, procede de la Hermandad de la Paz y Esperanza de la capital cordobesa, adquirido por la lucentina en el año 1989, de origen valenciano, y conocido como «La Ensaladilla», en virtud del sobrenombre que le pusiera Fray Ricardo de Córdoba. Este hermanamiento viene a consolidar esta relación que deberá asentarse en el futuro en proyectos comunes tangibles que den sentido a este acontecimiento histórico.






