La primera piedra del hogar de la Madre de Dios

Se cumplen setenta y siete años de uno de los momento más importante para la hermandad de la Macarena. El 13 de Abril de 1941, fue colocada el Domingo de Resurrección por el Cardenal Pedro Segura la primera piedra del gran proyecto de la Basílica.

Se celebró un solemne acto que presidió el palio de la Macarena, en un año donde la hermandad tuvo que refugiarse en la Catedral por la lluvia. Al acto asistieron un gran número de autoridades y representaciones. Una vez que se colocó la primera piedra, la imagen de la Macarena regresó a su sede provisional en la Anunciación.

El proyecto macareno de su propia basílica, germinó en el seno de la hermandad tras el incendio de San Gil de 1936. Hubo un estudio de donde se podría asentar el nuevo templo, y se optó por la parte trasera de San Gil. Dos casas fueron donadas por una hermana y el resto fue adquirido por la hermandad.

El diseño fue encomendado al arquitecto Aurelio Gómez Millán, quien diseñó un templo de una sola nave, buscando la visión clara del altar mayor desde cualquier perspectiva. Para la entrada se inspiró en el atrio de Santa Clara, creando una zona porticada de acceso de transición entre el exterior y el exterior.

El templo fue finalizado en el año 1949, siendo bendecido el 18 de marzo por el mismo arzobispo y actuando como padrinos Queipo de Llano y Serafina Salcedo, y consagrada por el cardenal José María Bueno Monreal, arzobispo de la ciudad, el 7 de octubre de 1966. Obtuvo la dignidad de Basílica Menor por una bula de 12 de noviembre de 1966 concedida por el papa Pablo VI, siendo de este modo el primer templo sevillano en ostentar esta dignidad.