Las dos últimas imágenes en incorporarse a la Magna son titulares de la misma cofradía, Nuestro Padre Jesús de la Oración en el Huerto y el Señor Amarrado a la Columna. Así lo ha decidido la Junta de Gobierno de la corporación de San Francisco que ha tomado esta determinación así como el modo en el que se producirá el traslado. Un traslado que se producirá, según fuentes de la hermandad, en parihuela y “del modo más sobrio posible”. De este modo, al igual que sucederá con la Hermandad del Amor, el Huerto suma dos imágenes a la Exposición Magna que tendrá lugar el próximo mes de septiembre en la Santa Iglesia Catedral, organizada por la Diócesis de Córdoba y la Agrupación de Hermandades y Cofradías de la ciudad de San Rafael.
Cabe recordar que la mencionada exposición se celebrará por mor de las numerosas efemérides que se celebran en la diócesis de Córdoba este año, con especial énfasis el XXV aniversario de la coronación canónica de Nuestra Señora de la Fuensanta, que propiciará la visita de la imagen letífica a distintas parroquias de Córdoba, y el LXXV aniversario de la fundación de la Agrupación de Cofradías, entidad que ha concebido un llamativo programa de acontecimientos que fueron presentados hace unos meses. Una muestra de carácter excepcional que aún está por ver si provocará procesiones o meros traslados por las calles cordobesas, ya que el máximo órgano de representación de las hermandades cordobesas ni la diócesis, organizadoras del evento, han dejado en manos de las hermandades participantes cualquier decisión al respecto.
Nuestro Padre Jesús de la Redención fue realizado en madera de cedro en el taller del imaginero cordobés Miguel Ángel González Jurado, tratándose del primer Cristo realizado para una hermandad de pasión, y que fue ejecutada en el año 1992, siendo bendecida el 5 de abril de 1992 por Rvdo. Padre Antonio Evans, Vicario General en la época, en la parroquia de San Fernando, actuando como madrinas del acto la Comunidad de Hermanas de la Caridad de la Compañía de la Cruz de Córdoba.
Es una talla completamente tallada y policromada, articulada de 1,76 cm. de altura, presentada para ser vestida. Representa la imagen de un Cristo bien proporcionado, maniatado por delante y con un ligerísimo movimiento de cabeza hacia el lado derecho. Destaca el hermoso rostro sin las huellas del martirio, resuelto con unos rasgos finos y una expresión apesadumbrada que deja traslucir ya el cansancio en los ojos plomizos, pero sosegada, con la mirada baja y perdida. La policromía de tonalidades pálidas evoca un mayor recogimiento e intimismo.
La imagen representa el momento de la Pasión en que Jesús maniatado es llevado ante la presencia del sumo sacerdote judío Caifás (San Mateo 26, 57-68),donde intentan buscar justificación para la iniquidad que con Él se iba a cometer, pero que asume con dulzura y resignación, conocedor de su labor redentora para los hombres. En palabras del propio autor: “es una imagen que recuerda a la imaginería clásica. Es una pieza honda, con un dolor contenido, con esa belleza que recuerda la imaginería tradicional andaluza”.





