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María Soledad Garrido Velázquez: «Mi sueño sería dar con el contrato de ejecución de Nuestra Señora de la Soledad de Alcalá del Río»

Aunque estudió Derecho, especializándose en Derecho Público y trabajando para la Administración Pública, María Soledad Garrido siempre se ha sentido atraída por la Historia, ya sea como asignatura o tema de lectura cotidiana. En la actualidad forma parte del Grupo de Investigación de la Hermandad de la Soledad de Alcalá del Río.

Según sus palabras, este proyecto surgió «a raíz de la publicación del libro “La Virgen de la Soledad de Alcalá del Río. Cinco siglos de vida cofrade” en cuya autoría participaron dos de nuestros hermanos Gregorio García-Baquero López e Ignacio Montaño Jiménez. El libro era un compendio de lo que hasta el momento se conocía de la historia de la Cofradía de la Soledad de Alcalá del Río. Con este punto de partida, el Grupo se constituye en 2009, vinculado al puesto de Archivero de la Junta de Gobierno, que entonces ocupaba Mariano Velázquez Romero y que, siempre nos ha dirigido y dinamizado, además de haber contado con buenos amigos profesionales de la historia». Hoy en día, el Grupo de Investigación Histórica, formado por Ignacio Montaño Jiménez, Mariano Velázquez Romero, Felipe Jiménez Zamora, Antonio Serrano Barrientos y la propia María Soledad ha incrementado el número de componentes con la incorporación de los jóvenes hermanos José Castaño Jiménez, Alfonso Gallardo Quiles y Francisco José Silva Quiles, quienes simultanean esta ocupación con puestos en la actual Junta de Gobierno.

Las Reglas de la Soledad de San Lorenzo

Entre sus hallazgos, María Soledad encontró las Reglas de la Soledad de San Lorenzo, las cuales se encuentran en Pensilvania. Según sus palabras: «La investigación en bibliotecas extranjeras ha sido una constante para nuestro Grupo, sobre todo desde que Ignacio Montaño Jiménez localizase las Reglas de la Hermandad del Dulce Nombre de Jesús en un catálogo de un hispanista francés, el Sr. D. Raymond Foulché-Delbosc (1864-1929) y que posteriormente se averiguase que se encontraban en depósito en la Biblioteca Nacional de Argentina». No descartaron entonces que fuese la única documentación alcalareña que se encontraba fuera de nuestras fronteras.

Comienza por tanto un proceso de búsqueda, donde localiza las Reglas de la Soledad de San Lorenzo, suponiendo el fin de una ardua tarea investigadora. «No se localizaron por una casualidad, sino fruto de una búsqueda concienzuda orientada a localizar un documento concreto que aparecía en un catálogo de un coleccionista inglés llamado Sir Thomas Philips (1792-1872)». Y prosigue relatando cómo fue esta búsqueda: «Un 14 de enero de 2012, en la página 265 de la obra “Catalogus Librorum Manuscriptorum Bibliotheca Philipica” leíamos “La Regla Antigua de la Hermandad de N. Señora de la Soledad, fol.”. De manera que sabíamos en alguna biblioteca o colección de manuscritos de algún lugar del mundo podía encontrarse este documento». Se encontraba encuadrado en un lote con documentación de Sevilla y fruto de la investigación, conocieron que previamente perteneció a Lord Stuart de Rothesay y vendido posteriormente en subasta a un alemán llamado Sr. Karl Hiersemann.

Retomando el hallazgo de las Reglas de la Soledad de San Lorenzo, el 4 de junio de 2013, María Soledad confiesa que en un principio no fue consciente de la importancia del descubrimiento: «El documento estaba digitalizado y al alcance de todos desde 2006, según me indicó el coordinador de las colecciones especiales de la biblioteca (“It has been available online since 2006”). Me parecía imposible que nadie hubiese dado con ellas con anterioridad». Decidieron entonces enviar esta información a Ramón Cañizares, historiador de la Hermandad de la Soledad de San Lorenzo, quien afirmó que las Reglas halladas en la Falvey Library de la Universidad de Villanova, población cercana a Filadelfia, en el estado de Pensilvania, eran las primitivas de la corporación. Así lo declaró tras comprobar que las personas cuyos nombres aparecían en el óvalo final, como redactores de aquellas ordenanzas, eran todos parte de la historia de la cofradía soleana en el siglo XVI.

Reglas de la Hermandad de la Soledad de San Lorenzo

Las Reglas de la Cofradía de Santa Ana

Regla de la cofradía de las Ánimas de Alcalá del Río, subastadas en internet. Actualmente en una colección privada

Otro importante hallazgo tiene lugar cuando descubre las Reglas de la Cofradía de Santa Ana, fundada hacia el siglo XVI y que revelan que ya por aquel entonces se limitaba el número de miembros que podían formar parte de la misma. Al respecto, añade: «En la investigación de las Reglas de la Soledad busqué por muchas universidades y bibliotecas y encontré en un catálogo digital de manuscritos denominado “Digital Scriptorum”, que es un consorcio de bibliotecas universitarias estadounidenses con colecciones de manuscritos, la referencia a las de Santa Ana, del año de 1574, donde se indicaba que su ubicación real era la Huntington Library, una institución sin ánimo de lucro con sede en San Marino, en California». La corporación aprobó sus Reglas el 2 de diciembre de 1754, recogidas en un documento escrito en pergamino con escritura gótica redonda conformado por 62 folio, redactado por hasta ocho personas distintas.

Hasta entonces, conocíamos las referencias de Ortiz de Zúñiga, quien refirió que entre sus fundadores se encontraron el rey Alfonso X el Sabio y el arzobispo D. Remondo. A pesar de ser la corporación más importante del viejo arrabal, terminó extinguiéndose. Según María Soledad: «Quizá la reducción de hospitales, quizá el auge de las cofradías penitenciales de Triana, motivó la decadencia de esta, habida cuenta de la limitación en el número de hermanos». Y es que la hermandad fue propietaria de un hospital desde el que salía, acudiendo a la catedral de Triana. El referido hospicio acabó suprimiéndose en la reducción de 1587.

Para acceder a la corporación era indispensable presentar informes que avalasen la limpieza de sangre del futuro miembro. Como referimos, tenía un número limitado, estando compuesta por cuarenta personas, treinta seglares y diez clérigos. ¿Cree impensable hoy en día la imposición de un numerus clausus en nuestras hermandades? Según María Soledad: «No creo que jurídicamente pudiese establecerse un numerus clausus actualmente, sin que se conculcasen los valores superiores que inspiran nuestro ordenamiento y nuestra sociedad. Sería como volver a la polémica de si las mujeres podemos vestir la túnica de nazareno, un absurdo, algo que tenemos superado».

Regla de la Cofradía de Santa Ana de Triana. Huntington Library, San Marino. California
Regla de los Caballeros de Nuestra Señora de la Asunción

La Cofradía de los Caballeros de la Asunción

En la Bodleian Library de la prestigiosa Universidad de Oxford se describía el MS. Rawl. D.555 como “Statues of a confraternity at Seville, in Spanish”, resultando ser la Regla de la Cofradía de los Caballeros de la Asunción, de la calle Castro de Sevilla, del año de 1533, dentro de la colección de manuscritos de Richard Rawlinson (1690-1755). El Grupo de Investigación realizó las gestiones necesarias para conocer más sobre estos archivos. Redactado con caligrafía gótica, contiene 45 capítulos. En el primero de ellos se hace referencia a la obligación de hacer la fiesta a Nuestra Señora la Virgen María en la Santísima Asunción a los cielos en cuerpo y en ánima que habrá que celebrarse el primer domingo o fiesta del mes de agosto de cada año.

Otros hallazgos

Trabajar en el mundo de la investigación le ha servido, entre otras, para conocer el gran patrimonio documental desperdigado a lo largo del mundo: «He constatado cómo hay cientos de documentos, manuscritos y libros desperdigados en Bibliotecas, fundaciones y por qué no, en colecciones privadas, todo ello fruto de la desidia en su custodia o bien de las ventas de manuscritos que se llevaron a cabo durante los siglos XVIII y XIX y fuera de los archivos, de las hermandades o eclesiásticos, donde debieran estar».

Además de los referidos, otros documentos que le han llamado la atención son la Regla de la Santa Hermandad del Derramamiento de la Preciosa Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, Santa Úrsula y las Once Mil Vírgenes, de Córdoba, que se encuentra en los fondos del Museo del Prado, la Regla de la Hermandad del Espíritu Santo de Córdoba, con documentación de entre 1530 y 1565, en el Monasterio de Montserrat de Cataluña o la Regla y Constituciones de la Cofradía y Hermandad de la Santísima Natividad de Nuestra Señora, de Granada, en el repositorio institucional de la Fundación Universitaria San Pablo.

Más lejos se encuentran las Ordenanzas de la Devota Cofradía del Santo Nombre de Dios, de Baeza de 1551, en el MDZ de Múnich o la Cofradía del Glorioso y Bienaventurado Señor San Pedro Mártir de Palencia, en la Universidad de Pensilvania. Destaca también la Regla de los hermanos y cofrades de Nuestra Señora de las Nieves, de Valladolid, en la Houghton Library, en Harvard, o el Estatuto de la Confraternidad del Corpus Christi de Toledo, hoy en la Beinecke Rare Book and Manuscripts en la Universidad de Yale.

En cuanto a los archivos nacionales, María Soledad argumenta que le parecieron interesantes los libros de Subsidio y Excusado, «una especie de padrón fiscal de todas las hermandades, conventos y congregaciones religiosas». También «Libros anuales en los que se relacionan todas las cofradías, hermandades y capellanías, pueblo por pueblo y ciudad por ciudad del antiguo Reino de Sevilla y la contribución que realizaban al Subsidio Eclesiástico», obras que ha tenido la oportunidad de estudiar en el archivo catedralicio, dentro de la sección Mesa Capitular.

El futuro

Desde hace algún tiempo, por motivos personales y profesionales, ha tenido que aparcar la investigación histórica, aunque tiene intención de ordenar la documentación y retomarla, acudiendo al Archivo Histórico Provincial, «sobre todo ahora que se están digitalizando y publicando los índices de los oficios, con lo que ello nos facilita el trabajo, al acudir al Archivo con una signatura y oficio, previamente determinado». No se olvida tampoco de los miles de documentos relativos a las cofradías que siguen desperdigados en bibliotecas, fundaciones y colecciones privadas, «y solo una mínima parte se encuentra digitalizada, por lo que habrá que seguir atentos a los portales como Pares en España y a bibliotecas españolas y extranjeras».

Pero, ¿cuál es el legajo que más le gustaría rescatar del olvido? «Mi sueño sería dar con el contrato de ejecución de Nuestra Señora de la Soledad de mi Hermandad de Alcalá del Río y dar a conocer su autoría. Los soleanos de Alcalá sabemos por qué», sentencia.

Regla de la cofradía de las Ánimas de Alcalá del Río, subastadas en internet. Actualmente en una colección privada
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