Nuria Barrera ha vuelto a deslumbrar a Mérida con su nueva obra, una pintura magistral que anuncia la Semana Santa de la capital de Extremadura. Barrera, ya anunció en esta ciudad el Año Jubilar Eulaliense.

La artista de Carmona, tras un buen trabajo de documentación, a través de libros, artículos y publicaciones relacionados con esta Semana Mayor, decidió que «la obra uniese a todas y cada una de Hermandades, así como a los emeritenses, de manera que protagonizase el cartel el Santísimo Cristo de la O». Esta Imagen procesiona en Víacrucis el Viernes Santo, organizado por la Junta Local unificando a todas las Hermandades bajo su hábito negro y celebrándose en el Anfiteatro Romano, hecho que sucede desde 1994 y que este año cumple su 30 aniversario.
Para representar la «monumentalidad», Nuria Barrera ha elegido el Templo de Diana, declarado Patrimonio de la Humanidad, y por donde discurren en su estación de penitencia varias de las Cofradías. En la composición, el vértice del ángulo que forma el templo, el fuste de esa columna corintia se hace stipes de la Cruz representando así el triunfo de lo religioso sobre lo pagano. Esa verticalidad y forma piramidal nos lleva directamente a Dios. «Dios se edifica sobre lo que fuimos, somos y seremos. Porque Dios es la clave de todo».
La autora quiere transmitir que «la luz vence a la oscuridad. No habla de fe y devoción, de pasado y presente, de triunfo de la vida sobre la muerte, de alegría tras el llanto, nos habla de Pasión y Muerte por la que llegamos a la Resurrección, contenida en esa paleta de colores brillantes que hacen de la obra un golpe rotundo, un grito de color».
Un recorrido por toda la paleta de color desde los rojos y dorados de la base, como la bandera de Mérida y esas sombras de penitentes sobre el templo, que hacen alusión a las Hermandades que discurren esa semana por las calles de la ciudad. De los cálidos a los fríos azulados en lo más alto, que definen al Señor y la magia de su mirada.
Nuria Barrera ha declarado que es «una obra pintada con el corazón en Andalucía y que dejo, como si de un hijo se tratase, en los brazos de esta espectacular tierra extremeña».





