El viejo costal, 💙 Opinión

Otra vuelta de tuerca

Ya pasado el mal trago de nuestra Semana Santa 2021, en el horizonte de este segundo año maldito ya se vislumbra una tormenta que se está empezando a formar proveniente, como no podía ser de otra manera del Gobierno de España, y es que por hacer algo, nuestra vicepresidenta primera Dña. Carmen Calvo, ha sacado del baúl de los recuerdos, un olvidado proyecto de ley, abandonado allí desde 2010, y que encerró por imposibilidad para gestionarla o por intereses electorales, vaya usted a saber, otro presidente de esta nación, D. José Luis Rodríguez Zapatero.

Y ahora la coalición PSOE – Unidas Podemos, lo desempolvan, le corrigen la portada, y vienen en proponer que sustituya a la actual ley de Libertad Religiosa, (que tiene 41 años) pero para empezar a cambiar y dado el miedo y pavor que produce cualquier palabra cercana a religión, en estos abnegados trabajadores por el bienestar de nuestra nación, y puestos a mantener la palabra “Libertad”, pues se elimina “Religiosa” y se sustituye por “Conciencia”, quedando el proyecto denominado como proyecto de ley de “Libertad de Conciencia”.

Hasta aquí todo correcto, salvo por lo que significa “conciencia”, “Es el conocimiento del bien y del mal que permite a la persona enjuiciar moralmente la realidad de sus actos, especialmente los propios”, es la definición en nuestro diccionario de la RAE.

Pero nuestros gobernantes dicen que, en estos tiempos de difíciles decisiones personales, (léase eutanasia y aborto), hay que acabar con la presencia de símbolos religiosos, en cualquier lugar, este proyecto busca claramente acabar con la presencia de símbolos religiosos incluso en lugares sagrados, pues conciencia no sé, pero que son conscientes, sí. De eso estoy totalmente seguro, que no seré yo quien juzgue sus actos, que ellos lo harán sin conciencia y con consciencia, sea como sean, nunca lo harán en conciencia. 

Y justificando esta necesidad para darle representación a otras minorías, como pueden ser evangélicos, judíos, ortodoxos, musulmanes etc. viene este cambio de norma, cuando en realidad lo que desean es hacer desaparecer biblia y crucifijos de los actos de nombramiento y toma de cargos, o de cualquier funeral de estado o acto de similar características.

Bueno, pues vamos a darle otra vuelta al tornillo, que apriete, pero recordad que estas acciones que coartan nuestra religión, nuestras imágenes, nuestras creencias y actos, provienen de donde provienen, y es allí donde no queremos llegar ni ir, y los cristianos deberemos de tener consciencia de quienes promulgan el destierro de nuestras tradiciones, y recordarlo a la hora de ejercer nuestros derechos, especialmente el de la libre elección de nuestros políticos, dejando claro que quien no me ayuda no puede aspirar a que yo lo quiera, básicamente sencillo, simple, y a pesar de que mi religión me obliga a amar incluso a mis enemigos, es verdad que mi conciencia me obliga a ignorar a quien no me quiere, ¿eres consciente de que mi conciencia me impide estar de acuerdo contigo?, pues eso.

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup