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La Chicotá de Nandel, 💙 Opinión

Otro año más, es Semana Santa

Son las doce, o eso marca esta hora. La que nunca preguntó, si era señorita o señora. Son las doce y en el Madero, Manolo no está brindando, ni en sus casas sus amigos, pues es Domingo de Ramos, pero como sino fuera domingo.

Adjetivos le pondremos, todos de fatalidad, pero hoy es día de Esperanza, Concepción y hasta Amargura, esa se ver a su hijo, y llorar la madre pura, como llora cada domingo sin ser domingo de bella figura.

Es adjetivo de bonita, de bella, de adjetivada, a esa Virgen, por el Señor Madre Encarnada, que pasea cuando Ella mece el río, y sus orillas son calmadas, y son madres, son sus niñas, son sus olas cinceladas, son las bellas que belleza, presentan adjetivada.

El sabor del Silencio, o el Amor, una plegaria, portada en esa Cruz, a la que le da la luz, luz legendaria, de Penas de Santiago, de Madre que siempre ampara, a quien no quiso velo azul para rogar, para brindar su plegaria, a esta tierra que hoy, sabe Dios, es tierra necesitada.

Que Deanes se quede, sin esfuerzo costalero, la Puerta del Perdón, pida su venia al costalero, que cuando el aire pregunte ¿Quién pregunta por el azahar? Sea una Hermandad de barrio, haga de su noche el altar, pues en ningún itinerario, dice que haya que llorar. Buena Muerte en madrugada, cumplida ya su promesa, de que lo que el maestro no manda, no ve luz ni vida eterna.

Y así en sonrisas, de Rocío, Paz, en buena hora, Reina del escalofrío, Madre de Dios que enamora, contigo espuma del río, color de la caracola, nunca quise ser tu sueño, pues soñaba contigo a solas.

Madre protegemos, con tu hijo crucificado, en esta Semana amarga, que si Dios nos lo consiente, rezaremos ante el amor, de un hijo penitente, que ya tuvimos bastante, de quedarnos sin nuestra entrega, esa que Judas anunciaba, entre la puerta de puerta nueva y los ojos llorosos, de un barrio, una Hermandad, un pueblo entero, de ver a su Señor, Señor maniatado en Humildad, de Cerrato el Joyero. Que nos guarde y de Judas nos libre el libre amor, pues yo ser juzgado no espero, Rocío y Macarena lleva por nombre el amor, el amor de un abuelo.

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