El hermano mayor de la Hermandad de la Merced, Pablo Jiménez,. Ha valorado para los lectores de Gente de Paz las decisiones adoptadas por la asamblea de hermanos de la corporación mercedaria en la noche de este miércoles con la aprobación de la modificación del nombre de la hermandad incorporando el título “Mercedaria” y, sobre todo la intervención de Santa María de la Merced tras el estudio y el informe r4ealizado y expuesto por la restauradora Ana Infante de la Torre.
Al respecto, Jiménez hace una “valoración, evidentemente, muy positiva”. “Creo que damos un paso muy importante y más, para consolidarnos como Hermandad”, ha afirmado. “Primeramente por la inclusión de «Mercedaria» en el título , ya que lo añorábamos desde hace años y esto nos implica el seguir ahondando en nuestra formación sobre el carisma de la Orden y sobre todo en seguir trabajando en colaboración con la pastoral penitenciaria y de manera especial con el proyecto comunidad de vida «Trinidad y Merced» en la reinserción de antiguos internos a la sociedad”.
“En cuanto a la restauración, que más podríamos decir trabajos de conservación y mantenimiento –subraya el hermano mayor-, estoy muy contento con la respuesta del Cabildo de hermanos y que sea Ana Infante es una garantía de éxito. Por su buen hacer como profesional de la restauración, y además por el cariño y trato con el que trata a las imágenes al ser una persona especialmente religiosa. Como ya digo es un trabajo de conservación y mantenimiento, donde entre otros detalles se restaurarán algunas pérdidas de policromía internas motivadas por las labores de vestir la imagen”.
Jiménez destaca que “la Santísima Virgen aún no tiene 50 años, Pero llegará el día que tenga 100, 150 o 200 y aunque nosotros no estemos, nuestra misión y obligación es hacer todo lo que esté en nuestras manos para que la imagen, símbolo de devoción de muchísimos hermanos y devotos, se mantenga y llegué a esos años en las mejores condiciones de conservación posibles”.





