La Junta de Oficiales de la Hermandad de La Lanzada ha acordado la restauración del dorado de los candelabros y la crestería del paso de misterio a cargo del dorador Francisco Pardo. Tras la intervención efectuada durante el pasado verano por el incidente ocurrido el Miércoles Santo con la rotura del vástago de uno de los candelabros en la Avenida de la Constitución, el propio Paco Pardo se encargó de dorar las nuevas piezas realizadas por el tallista Francis Verdugo.
Francisco Pardo, a pesar de su juventud, ha realizado innumerables restauraciones tanto en Sevilla capital como en su provincia y en parte de Andalucía, destacando, por su importancia, la restauración y dorado del paso del Sagrado Corazón de Nervión, el dorado del paso de la Sagrada Cena de Huelva y, en la actualidad, se encuentra restaurando y dorando el paso del Santísimo Cristo de la Sed.
El canasto de la Hermandad de La Lanzada, es de estilo neogótico florido, dorado e iluminado con candelabros de guardabrisas, inspirado en la crestería del altar mayor de la Catedral de Sevilla. Fue diseñado en el año 1944 por Luis Jiménez Espinosa, que a su vez se encargaría de la talla junto a Manuel Guzmán Bejarano, Antonio Vega, Antonio Martín y Manuel Morillo. Se estrenó en el año 1950, si bien no salió completamente terminado hasta el año 1955. En el 1996 se iniciaría un proceso de nuevo dorado a cargo de Arosa y Calvo. Cuenta con las esculturas de doce ángeles oferentes, tallados por Rafael Barbero y Luis Ortega Bru e inspirados en los existentes en el sepulcro del Cardenal Cervante de la Catedral de Sevilla.





