Queridos Reyes Magos: os pido ilusión para las juntas de gobierno

Al igual que nuestros hermanos más pequeños, aquellos que conforman el primero de los tramos de nuestras corporaciones en la calle, los cofrades adultos también os escribimos, llenos de ilusiones y deseos. Aunque sabemos que lo ven todo y anotan todas nuestras acciones, ahora que quedan pocos días para que visiten de nuevo nuestros hogares, este humilde cofrade también quisiera pediros un deseo para nuestras Cofradías y Hermandades.

Bien saben que está siendo un año difícil para todos, también en el seno de nuestras Cofradías, pero este tema viene de antes, de hace años, no viene provocado por la pandemia, las restricciones o limitaciones que nos traen las mismas, sino por la dejadez, apatía y pasotismo de una fracción importante de cofrades.

Majestades, ahora que el año nuevo nos trae un aluvión de intenciones y propósitos, les pido que les traigan ilusión a nuestras juntas de gobierno. Les pido ilusionarse de nuevo para afrontar no solo estos tiempos difíciles, sino para afrontar un futuro cargado de esperanza. Bien saben, que no pretendo generalizar, pues saben de la constancia y sacrificio de muchos directivos así como de cofrades anónimos, pero por el contrario, encontramos a cofrades cansados y faltos de ilusión.

Es para ellos para quienes pido ilusión, esa misma con la que muchos esperan el cielo de un nuevo domingo de palmas y olivos o esa ilusión con la que muchos afrontan estar por primera vez en una junta o determinados cargos. Nuestros titulares, la historia que atesoran nuestras corporaciones, los hermanos y nuestras ciudades necesitan de la ilusión de los componentes de las juntas de gobierno y para ellos, les pido esas ganas de trabajar.

Sé que muchas veces falta el aliento y reina el desánimo por el paso de los años o la falta de implicación de los hermanos de cuota, pero a pesar de ello, el estar en primera línea sabemos que trae consigo unas consecuencias y la desilusión, la falta de ganas por afrontar nuevos proyectos, trae consigo que sea la Cofradía la que sufra esa falta de ilusión.

Por ello, queridos Magos de Oriente, antes de despedirme deseándoos que tengan una feliz noche por los hogares de todos los hombres de buena voluntad, os reitero este deseo, que cuando entren en los hogares de los cofrades, de los directivos de nuestras juntas de gobierno, los colmen de ilusiones, para hacer así de nuestras cofradías, todo un ejemplo evangelizador, caritativo, asistencial y cofrade con mayúsculas.

Y a vosotros cofrades que os sumáis a lectura de esta particular carta, también os invito a que pidáis ilusión para nuestros hermanos cofrades y que así, juntos, continuemos escribiendo nuestra particular historia cofrade, que es a su vez la de todos.