Bajo el sol que nos brinda hoy domingo el Señor me encamino a pasear tras una visita a San Pablo. Allí, rodeada de vallas por las obras realizadas no he podido dejar de pensar en el paso de nuestras hermandades por ese enclave. Supongo que para la fecha de Semana Santa las vallas estarán fuera, pero el lugar sigue siendo feo a más no poder.
Otro pensamiento que me ha venido a la cabeza al pasar por otro lugar clave el Domingo de Ramos es la idea que tienen las hermandades o por lo menos eso es lo que yo percibo.
Hay algunas en las que impera el lugar del espectáculo sobre su lugar de origen y otras en las que prevalece el espectáculo sin pensar en el cortejo. Un cortejo que muchas veces han puesto de excusa para otras cosas. Todos hemos escuchado la frase: «… es que llevamos muchos niños…». Pues bien, ahora eso es lo de menos. Hay que ir a dar una vuelta sí o sí.
¿Qué parámetros utilizan para decir una cosa y luego a la hora de la verdad hacer todo lo contrario?





