Hoy es uno de esos días históricos en el mundo de la música cofrade, uno de esos días en los que una formación de superlativo calibre celebra una de las fechas más importantes de su historia, una efeméride de una banda que ha marcado para siempre la historia cofradiera y musical de Andalucía. 20 años de inquebrantable trabajo, el que ha llevado a la banda de cornetas y tambores de Nuestra Señora del Rosario al olimpo de las formaciones musicales cofrades, marcando un estilo propio muy seguido por otras formaciones y dinamitando el techo musical que ha cubierto desde hace años el estilo de cornetas y tambores. 20 años de sones infinitos y magníficas marchas que han puesto el punto musical a los mejores pasos de nuestra tierra.
La banda del Rosario nacía un 17 de junio del año 2000 recogiendo el testigo de una antigua agrupación musical formada también en el seno de la Real Hermandad y Cofradía de nazarenos de Nuestro Señor Jesucristo en su Prendimiento, Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos y San Juan Evangelista, tras varios intentos fallidos. Lo hacía bajo el estilo y la denominación de banda de cornetas y tambores tomando como nombre el de la Madre; Nuestra Señora del Rosario.
Apadrinada por la extinta banda de cornetas y tambores Santísimo Cristo de la Sed de Sevilla, la formación linarense puso sus sones, por vez primera, al Misterio de Nuestro Padre Jesús del Prendimiento de Linares en el año 2001 y consiguiendo un hueco en el mercado musical en el año 2004 con el lanzamiento de su primer trabajo discográfico bautizado con el nombre de «¡Y en tu Mirada, Gitana!…a mi Alba del Rosario».
En sus primeros años, la formación sufriría un crecimiento exponencial fructificado ante el gran trabajo realizado y que le llevaría a poner la música en diferentes capitales. Aquellos músicos ataviados con el uniforme de gala de Capitán del Estado Mayor de la Guardia Real del rey Alfonso XIII se empezaban a conocer a lo largo de los cuatro puntos cardinales de nuestra tierra, asentándose tras Cofradías de gran relevancia, tales como la Sangre de Córdoba, la Santa Cena de Granada o Almería o la Hermandad del Prendimiento de Jerez, y alcanzando la perfección en esta primera etapa de vida.
Su segundo y último trabajo discográfico vería la luz en el año 2009 con el comienzo de la configuración de un nuevo estilo que se puliría en el transcurso de la segunda etapa. «Rosario» significaría un punto y a parte en la historia de la banda linarense, con marchas de superlativa importancia que han marcado hasta ahora el propio viaje de la formación que ha dirigido desde el inicio Enrique Cruz, ejemplo de ello es la consolidación de composiciones como «Dios Padre, Señor Nazareno» o «Capataz del Soberano».
La segunda etapa de la magistral formación comenzaría en 2013 con la renovación total tanto del estilo musical e instrumentos como del uniforme, así como, con el considerable aumento del número de componentes. Este período de tiempo integraría la actual vestimenta de la banda que conforma un traje de corte sencillo pero elegante, compuestos por una semi-levita de color negro cuyo único añadido destacable se sitúa en las bocamangas, con el escudo bordado de la banda al que se añadiría la renovación de los mantolines de las cornetas y el nuevo banderín estrenado en 2016. Durante esta etapa ha confeccionado y adaptado su repertorio llegando a alcanzar un total de 22 marchas propias de muchos de los grandes compositores de nuestra tierra, a las que se unen 33 de repertorio clásico. Composiciones como «Por la calle del Rosario», «El Misterio» o «Miradas» han sonado tras multitud de pasos de Misterio, entre los que destacar el de la Humildad y Paciencia de Córdoba, la Oración en el Huerto de Jaén o la Borriquilla de Linares, que han hecho las delicias de todos los fieles que, cada año, quedan perplejos ante la oda auditiva y visual que crean los grandes binomios cofrades de Andalucía.





