Santiago, peregrinar a Compostela

En vísperas de la festividad de Santiago, patrón de España es inevitable acordarme del “camino” y de la importancia histórica que este ha reportado a España y por ende a Europa como uno de los lugares más antiguos de culto y peregrinación. Lo que ha hecho del camino durante numerosos siglos un auténtico lugar de religiosidad multicultural porque, aunque a muchos no les guste, como se observa en el suelo de la “Porta do Camiño” … “Europa se hizo peregrinando a Compostela” frase atribuida a Goethe, y recalco que fue peregrinando y no caminando que es algo mucho más simple y vacío.

Peregrinar puede ser “vivir entendiendo la vida como un camino que hay que recorrer para llegar a la unión con Dios después de la muerte” o “Andar de un lugar a otro buscando o resolviendo algo” entre otras acepciones. Por eso me llena de tristeza cuando llegas a la oficina del peregrino y te dan la opción de marcar la casilla del motivo de tu “peregrinar” a Santiago y en muchos casos aparece entretenimiento y turismo, es una señal más de la realidad de una sociedad cada vez más laica y la conversión de una ruta religiosa en un nuevo negocio.

Por ello, recordando la importancia de Compostela para nuestro país es necesaria la búsqueda de un verdadero peregrinar en el que la fe en Cristo y su Santísima madre sea el centro de un constante encuentro mundial en el que se busca algo o se resuelve. Y no estaría de más que eso sea la reconstrucción de una vieja Europa destruida que no sabe a dónde va y ha olvidado de donde viene, como recordó en Compostela San Juan Pablo II para que de nuevo en el peregrinar a Santiago este continente se encuentre consigo mismo, con su identidad y sus raíces que no son otras que las cristianas.