¿Transgresión o falta de respeto?

Parece que en los últimos días no salimos de una polémica para meternos en otra. Aún sigue latente la última de ellas protagonizada por las tristemente famosas fotos de las nazarenas besándose en Córdoba, que se han convertido en virales, cuando una nueva controversia estalla en la ciudad de la Giralda a cuenta de una exposición inaugurada en la Galeria Zunino Gallery que se halla en la calle Albareda cuya obra está generando opiniones encontradas en redes sociales.

Se trata de una exposición artística sobre las Fiestas de Primavera en Sevilla, que entremezcla el ambiente cofrade con la feria, precisamente en este tiempo de transición a caballo entre ambas celebraciones, las dos fiestas sevillanas más importantes del año. Las pinturas muestran mujeres desnudas o besándose con un capirote, o bailando con traje de flamenca e incluso a la virgen y el niño Jesús con capirote o sombrero, basadas en otras obras precedentes de pintores clásicos en las que plasmaron escenas típicas andaluzas.

La muestra se inauguró el pasado 8 de abril pretendiendo fundir «idiosincrasia, crítica y simbología». Comisariada por Anabel Zunino, la muestra estará abierta hasta el sábado 29 de abril. Según se explica en «El bombín de Lautrec«, «el artista centra su interés en el estudio de la idiosincrasia sevillana, partiendo de unos símbolos que esta ciudad manifiesta de manera hiperbólica en sus fiestas mayores. Pero Agustín Israel los aborda de manera sincrética, puesto que de la misma manera que en la conciencia del ser tienen capacidad de convivir lo uno y lo diverso, el elemento barroco y solemne de la Semana Santa se solapa con el jocoso colorido de la feria en su pintura.

En estos cuadros el elemento folclórico se yuxtapone a su vez con la obra de grandes maestros sevillanos, como Murillo y Velázquez o el catalán Anglada Camarasa, en un camino que parece empeñado en mostrar los diferentes estratos por símbolos del particular carácter sevillano. En su obra pictórica ha indagado sobre la relación entre tradición y folklore, tamizada por una conciencia autocrítica y un tono que transita entre la ironía y la parodia. Como investigador ha profundizado en la imagen de Sevilla a través de la visión que sus creadores contemporáneos proyectaron a través del soporte del cartel de fiestas».

El artista Agustín Israel, que expone su obra bajo el título de «Sevilla en fiestas» pretendiendo fusionar ambas manifestaciones primaverales de la ciudad, totalmente opuestas, está levantando una polvareda en el proceloso mundo de las redes sociales provocando airadas opiniones contrapuestas desde quienes estiman que estamos ante una obra transgresora con un elevado componente de crítica social hasta quienes estiman que las imágenes implican una falta de respeto hacia el sentimiento religioso. ¿Ustedes qué opinan?