A falta prácticamente de unas horas para que se dé el pistoletazo de salida a la Semana más hermosa del año, la Hermandad de las Siete Palabras ha comunicado, mediante una nota oficial difundida a través de sus medios oficiales de información, las interesantes novedades que presentará al pueblo de Sevilla. La primera de ellas ha sido la recuperación de un antiguo libro de Reglas, fechable en el último tercio del siglo XIX, realizado con unas riquísimas pastas forradas en terciopelo rojo burdeos con bellos apliques en metal repujado y dorado, que ha sido encontrado gracias al ímprobo trabajo de Rafael Jiménez Sampedro, historiador y archivero de la corporación.
Según apunta la hermandad en la mencionada nota, “al encontrarse en muy mal estado, la Junta de Gobierno ha decidido restaurarlo, añadiendo nuevo terciopelo y reparando y dorando de nuevo los apliques de metal repujado. El coste de la restauración ha sido sufragado en su integridad por nuestro hermano D. José Manuel Angulo Chacón, al que desde aquí le agradecemos su inestimable colaboración”. Esta operación ha permitido recuperar un libro de Reglas, con unas magníficas pastas, que durante muchos años formó parte del cortejo procesional de la cofradía.
Adicionalmente, el paso de misterio de la corporación mostrará el resultado de la restauración a la que han sido sometidos los candelabros y los respiraderos delantero y trasero. Una resanación que ha sido realizada por el taller de Daniel Sánchez Vázquez de Isla Cristina, que ha llevado a cabo la restauración de los pies de los cuatro candelabros de cinco luces del paso de Misterio, con pleno éxito, volviendo a la estética original “que le dan ese aspecto tan airoso que han tenido desde su origen. Ha sido un trabajo con cierta complicación, ya que ha sido necesario reforzar con elementos metálicos la base de los mismos, pero respetando el aspecto externo, siendo el resultado plenamente satisfactorio”.

Por su parte, los respiraderos delantero y trasero del paso de Misterio han sido sometidos a un proceso de restauración y reintegración del dorado, en el citado taller isleño. Una actuación que ha devuelto el brillo y los contrastes del dorado, que se habían perdido por el uso y los roces. Así mismo se han restaurado también las cartelas de madera policromada que están situadas en el centro de los respiraderos.





