«El Señor ya pisa el suelo de Sevilla. Cercano y sin su cruz para recibir nuestras cruces y devolvérnoslas bendecidas con la ternura misericordiosa de sus ojos». Así rezaba un significativo mensaje difundido por la cuenta oficial en twitter de la Hermandad del Gran Poder apenas pasada la medianoche de este Sábado de Pasión, dando cuenta de la bajada del Señor para protagonizar el tradicional besamanos que preside en su Basílica desde que el pasado año se ha adelantado esta hermosa tradición a esta jornada de vísperas para facilitar el trasiego al inmenso caudal de devotos que se dan cita ante el mismísimo Dios.
Sin embargo, apenas unos minutos antes de que los fieles se agolpase ante la infinita mirada de Quien todo lo puede, una imágenes obscenas, bochornosas, se producían en las mismas puertas del Hogar del Señor. Una escenas que han sido recogidas en un vídeo que se ha hecho viral a través de las redes sociales y que dan buena cuenta de en lo que nos hemos convertido. Un vídeo vergonzoso en el que se producen unas carreras propiciadas por una panda de impresentables que, con la excusa de acceder al interior del templo, arrasan con quienes llevaban horas haciendo colas a las puertas de la Basílica, asustando a niños y mayores que no alcanzaban a comprender lo que estaba ocurriendo.
Unas escenas deplorables que ejemplifican en lo que hemos transformado la Semana Santa y todo aquello que la rodea y debería hacer encender de una vez por todas las alarmas para que entre unos y otros pongamos pie en pared y coto a una deriva que perjudica el auténtico significado de todo esto, banalizánolo de manera grosera y convirtiendo el universo cofrade, con minúscula, en un remedo de sí mismo y en un mero espectáculo vacío de contenido y sustancia y radicalmente alejado de la fe. Juzguen por sí mismos.





