Hay ofrendas que encierran un significado eminentemente simbólico que trasciende del meramente material o patrimonial. Regalos especiales que gozan de un contenido singular para aquellos que los entregan, porque tienen una carga sentimental asociada o porque han nacido del fruto del trabajo de quien los ofrenda. Es exactamente lo que sucede con el nuevo enser que la Salud de Puerta Nueva incorpora a su patrimonio con vistas al próximo Jueves de Pasión. Se trata de un cojín para atributos que ha sido realizado por Caridad Sánchez Gómez, hermana de la joven corporación.

Detalles que probablemente no merezcan una primera plana en los grandes medios de comunicación tradicionales, porque no se trata de un nuevo misterio o una magnífica pieza de bordado u orfebrería, pero sí en Gente de Paz, porque son la consecuencia de la dedicación de cofrades anónimos que han considerado oportuno restar horas de sus quehaceres cotidianos, su ocio o sus obligaciones familiares, para destinar su tiempo a la corporación de la que se siente partícipe. Un motivo, sea cual sea, que merece el sincero reconocimiento, por humilde que sea, de quienes escribimos a diario de Cofradías.





