Un proyecto espeluznante y dos carteles notables

Sí, niño, sí. Yo también he visto la fotografía. Sí, niño, sí, a mí también me han dado ganas de llorar al pensar que podría hacerse realidad. ¡Que sí, niño! ¡Que no me insistas más, que ya lo sé! Que hay que ir a pedirle al mismísimo Jesús del Gran Poder que  su junta de gobierno se esté quietecita y no saque palante ese proyecto de reforma de su Basílica.

¿Que la Basílica del Señor de Sevilla es mejorable? Pues mira, niño, no te lo voy a discutir. Pero igual que se dice que para no tener nada bueno que decir es mejor no decir nada, para no tener nada bueno que hacer… ¡Aplica esta regla de tres, niño!

Menos mal que esta semana en Sevilla la han salvado el cartel de las fiestas de primavera de Nuria Barrera y el cartel del Vía Crucis del Consejo. ¡En este último el Señor de la Oración en el Huerto de Monte-Sion aparece casi tan hermoso como es en realidad! ¡Casi me quita el disgusto y todo de la foto del proyecto de reforma de la Basílica del Gran Poder! Y mira que es difícil…