Una nueva obra de bordado de Córdoba para el mundo

En los últimos años son muchos los artistas cordobeses cuya excelente labor ha nutrido el patrimonio artístico de hermandades de todo el universo cofrade. Imagineros, músicos, orfebres, diseñadores y bordadores que han logrado hacerse un hueco en el siempre complejo mundo de la creación y que han contribuido a volver a situar el nombre de Córdoba en el panorama cofrade contemporáneo, devolviendo a la ciudad de San Rafael al lugar que merece y siempre tuvo a lo largo de los siglos.

Hombres que han logrado ocupar un lugar de privilegio en todas estas disciplinas artesanales, evidenciando su innata capacidad artística, su inagotable creatividad, su calidad indiscutible y incansable trabajo, traducido todo ello en una producción que se ha ido diseminando por los cuatro puntos cardinales engrosando el ajuar de dolorosas y cristos e incrementando los guiones de los diferentes cortejos y pasos con una destreza fuera de toda duda.

Uno de estos artistas, que paulatinamente ha logrado grabar con letras de oro su nombre en la relación de artistas reconocidos y reconocibles es Francisco Mira cuyas obras cuajan el capital colectivo de diversas, cofradías cordobesas y de otras latitudes, como por ejemplo, sin ir más lejos, los nuevos faldones bordados para el paso de la Virgen de la Fuensanta que finalmente no han podido ser estrenados en la procesión de este año pero que presentaban un aspecto envdiable.

Un Francisco Mira que en las últimas horas ha anunciado a través de su cuenta personal en una conocida red social de una nueva creación que añadir a su considerable producción, Una saya bordada en oro sobre terciopelo para María Santísima del Dulce Nombre, titular mariana de la Pro- Hermandad del Gran Poder de la ciudad de Jaén y que está siendo ejecutada por el bordador cordobés en base a un diseño de su propia concepción.

Se da la circunstancia de que la dolorosa a cuyo ajuar va destinado esta nueva y flamante pieza, María Santísima del Dulce Nombre, una imagen cargada de dulzura con rasgos de mujer de edad madura, alejada de la niñez con la que habitualmente se plasma el rostro de María, es obra de otro artista cordobés, José Antonio Cabello, al igual que el otro titilar de la joven corporación, Jesús del Gran Poder. Dos imágenes que fueron bendecidas en abril de 2014 y a cuyo alrededor continua creciendo la devoción en la capital del Santo Reino. Un nuevo ejemplo de la infinita creatividad que Córdoba le brinda al Universo Cofrade.